ARMENIA-CALI-POPAYÁN: cruzando el Valle del Cauca

Era el momento de decirle adiós a Armenia y emprender camino hacia Cali, pero antes de partir Juan Diego, uno de los amables bomberos de Armenia se desprendió de uno de sus rojos uniformes para que Wagner lo llevara consigo, esperando le sirva para esos días fríos que nos esperan. Muchas gracias Juan Diego.

 

Las Chivas

Las Chivas

Y como si lo hubiera vaticinado, para nuestra salida de Armenia nos acompañaron el frío y la lluvia, no nos dejaron solos ni un momento. Algunas veces más intensa, luego cedía un poco, pero el frío no dio tregua, nuestra única fuente de calor era nuestro pedaleo…Y pese a que el clima nos opuso resistencia, pudimos avanzar 80 planos y deliciosos  kilómetros en medio de verdes parajes y exuberantes cultivos de maíz, de uvas y de caña de azúcar.

Valle del Cauca

Valle del Cauca

La tez de la gente empezaba a cambiar, las pieles se tornaban negras, el son más alegre y fiestero, el trabajo duro del campo se asomaba a la carretera; estábamos llegando a nuestro destino del día: TULUÁ. Desde la entrada encontramos a la gente amable típica de Colombia, un ciclista nos llevó hasta los bomberos del lugar, quienes por estar destechados por remodelación no nos pudieron alojar. Mientras pensábamos que hacer en ese momento, se desprendió un señor, ya mayor y canoso pero completamente entendido de lo que un viajero como nosotros vive, siente y necesita… ahí no más, en media calle, al pie de nuestras bicicletas nos invitó a dos exquisitas arepas con buen queso por dentro (son como tortillas de maíz muy gruesas y bien cargaditas), estaban recién hechas, saliditas del fogón… calentitas, apenas para contrastar con ese frío que hacía temblar nuestros huesos y esa ropa mojada que nos cubría desde el casco hasta los zapatos. Esa noche dormimos en una oficina de la Defensa Civil, otra de las grandes colaboradoras de este proyecto. Al llegar les dijimos que éramos dos cicloviajeros de Costa Rica, a ellos les pareció hasta familiar, casi sin importancia… les parecía extraño que les pidiéramos posada toda vez que en Costa Rica hay Defensa Civil (pensaban ellos). Después de un momento de confusión, entendimos y entendieron que no se trataba del pequeño pueblo llamado Costa Rica que está a tan solo 20 kilómetros de Tulúa, sino de nuestra hermosa tierra centroamericana, y de nuevo las puertas se nos abrieron de par en par.

 

La ropa se secó, el sol salió temprano (a veces nos parece que no se acuesta, la noche dura tan poquito que no nos alcanza), era el momento de volver a la cleteada, sería una jornada larga pero muy provechosa, nos habíamos hecho el propósito de tocar tierra Caleña (llegar a Cali) ese mismo día, así que empezamos buen pedal antes de lo acostumbrado. El clima y la carretera estaban de nuestro lado, buen sol, buena brisa y una plana topografía… tan plana que a veces podíamos percibir a lo lejos la redondez de la tierra, era el Valle del Cauca, extensa tierra de cultivos, del cual destaca la caña de azúcar.

 

Buga

Buga

A nuestro paso visitamos Buga (la Real), donde se encuentra la Basílica del Señor de los Milagros, que convoca a miles de colombianos que peregrinan desde cualquier punto del país; en Semana Santa no cabe la gente, y entre semana se dejan ver miles de creyentes quienes llegan a orarle y pedirle favores y a cumplir promesas. Esto es muestra de la gran vocación religiosa que caracteriza a Colombia.

 

Desde Armenia nos habían contado del gran uso que le dan al Bambú (aquí llamada Guadua), la usan para construir todo tipo de estructuras, como paredes, entrepisos, muebles y hasta puentes, de hecho existe un parque de diversiones hecho de bambú y dedicado a este producto. Destacamos esto pues es un material amigable con el ambiente, no solo por su producción sino porque su desecho tiene un bajo impacto  contaminante. Ya llevamos tarea para Costa Rica, necesitamos investigar y aprovechar más estos materiales que la naturaleza nos da y que son armónicos con ella misma.

Peaje en Bambú

Peaje en Bambú

Como muestra un botón… no mejor dicho un peaje… y aunque la foto la sacamos en forma clandestina pues no eran permitidas… les mostramos uno de los tantos y ecológicos usos que le dan por estas tierras.

 

Para llegar a Cali tuvimos que andar 110 kilómetros, ha sido la jornada de mayor kilometraje… y de hecho de largos y extensos cañaverales, fueron miles de metros de caña, caña y más caña. Y aunque da trabajo a miles de personas, su impacto ecológico es enorme, pues erosiona la tierra y la hace casi inservible; esto ha levantado discusiones entre los habitantes, sindicatos y empresarios, pues significa tomar tierras fértiles, plantadas con otros productos para en cambio producir alcohol como insumo para biocombustibles; hay un desequilibrio, hasta el cambio del clima y la alteración de los ciclos de lluvia de esta extensa zona se le atribuyen a este cultivo. Que difícil pues muchos comen gracias a la caña pero también la naturaleza pasa factura. Estemos atentos Costa Rica.

 

Calí al atardecer

Calí al atardecer

Yyyyyy vamos al fuuuutbol!!!!  Estaría empezando el partido Argentina- Colombia, buena hora para entrar a la segunda ciudad más grande de Colombia: CALI, el tránsito era escaso, las calles eran nuestras, parecía una ciudad fantasma. Empezamos nuestra búsqueda de hospedaje… por supuesto en bomberos. Fuimos a la Central, nos atendieron con un amable NO, buuuuu… gracias a un viajero que hace dos años pidió posada y salió de ahí con más equipaje que el que llevaba. No todos andan en buena sintonía. Seguimos hacia Defensa Civil, pero gracias al partido no había nadie, luego a Cruz Roja y nada, tratamos con otra estación de bomberos y…. negativo, así que no nos quedó más que ir a la Policía, pero justo estaban en remodelaciones (y habíamos escuchado eso antes) así que de nuevo un NO, ya había terminado el partido (que por cierto perdió Colombia) la noche había caído, el cansancio de 110 km en la piernas y en la mente no perdonaron y para rematar un par de perros con su borracho dueño nos querían ayudar pero a punta de ladridos… para este momento cualquier cama sería suficiente, la desesperación tomó forma de lágrimas y Laura ya había perdido la compostura. Los solidarios policías nos llevaron hasta un hospedaje cercano, barato y limpio, nos dejaron en un lugar seguro… Wagner pagó y salió a decirme que parecía un motel… en realidad no parecía… era un motel!!!!; pero a esa hora y en esas condiciones ese detalle era irrelevante, tan solo queríamos bañarnos y dormir…, los escasos $6 dólares que pagamos por la habitación tan solo cubrían 12 horas, así que nos tocó madrugar… y fue así como un par de ciclistas se vieron deambulando por las calles de Cali un domingo a las 6 de la mañana…

 

Casa de Luz Estela

Casa de Luz Estela

Estábamos casi decididos a salir corriendo de esa ciudad, desayunábamos para partir rumbo a cualquier lado… cuando unas personas de la mesa contigua se nos acercaron y nos hablaron de Luz Estela, una hermana de la iglesia a la que ellos asisten y que es de la Defensa Civil, nos recomendaron que la esperáramos y que ella nos ayudaría a ubicar un lugar donde quedarnos… Paciencia, bendita paciencia… cualidad que un viaje enseña. La conocimos, le comentamos de nosotros y ella se ofreció ayudarnos. Al final del culto se nos acercó Javier Toro, un caleño de amable mirada y ciclista de corazón, nos ofreció su casa, solo que significaba un viaje de casi 2 horas en bici. Al final, Luz Estela nos dijo que ella podía darnos un espacio en su humilde casa, que estaba a tan solo unas cuadras, casi en el centro de la ciudad. Nos fuimos para allá y pudimos compartir con ella, sus tres hijos varones, Andrés, Diego y Sebastián y sus dos mascotas Luna y Nicolás… dos cariñosos Baset Hunt.

Baño de Nicolás

Baño de Nicolás

Estuvimos dos noches y tres días con ellos, en medio de su cotidianidad, cenamos juntos, lavamos ropa  y hasta Wagner pudo volver a sus perradas… no piensen mal, fue que dedicó una horas para bañar a los caninos, aunque estos no se lo agradecieron mucho. Por la noche pudimos ir a una plaza, llamada San Antonio para que nos echaran el cuento… se trata de un par de jóvenes Cuenta cuentos super talentosos que entretienen al público los fines de semana por más de dos horas, así se ganan la vida y mantienen sus estudios, ahí les dejamos su página para que la consulten y se entretengan www.santapalabracali.blogspot.com

 

Santapalabracali

Santapalabracali

Esas noches en casa de Luz dormimos de forma diferente, nuestra cuna se hizo de madera y tenía motor, el caso era que Luz tenía que meter su carro al garaje, precisamente el espacio en el que dormiríamos, así que se nos ocurrió combinar ambas cosas… o sea, guardar el carro y usarlo de dormitorio… así fue como dos deliciosas noches dormimos en el cajón del carro de Luz.

 

Cuna de madera

Cuna de madera

CALI es una ciudad enorme, de 3 millones de habitantes, de mucha fiesta y salsa, otrora conocida como cuna del Narcotráfico, aunque esta realidad ha cambiado mucho gracias a que los mismos carteles de la droga se encargaron de autoeliminarse en una guerra cruzada entre Cali y Medellín, claro, que costó la vida de muchas personas pues ponían bombas en los negocios que pertenecían a los grandes capos como farmacias, apartamentos, almacenes, y demás lugares públicos. Hoy Cali se recupera de esos tiempos, ya la gente camina más tranquila, ya las bombas no estallan, ya los caleños se pasean por las calles y avenidas sin temor. Y aprovechando la efervescente ciudad… nos tiramos a pista… pero no para bailar, sino para vender…Laura, un poco a regañadientes y con mucha vergüenza se paró junto a Wagner (convencido y entusiasta) en una esquina del Parque El Caicedo, la más grande y concurrida plaza del Centro de Cali. Bastó llegar con las bicicletas cargadas como siempre para que la gente nos rodeara, apenas pudimos poner en el suelo las fotos, postales y calcas cuando la gente empezó a preguntar, a compartir sus opiniones y a comprar.

Venta en Calí

Venta en Calí

Fueron tan solo 3 horas que estuvimos como vendedores ambulantes y pudimos colocar parte de nuestro proyecto en manos de la gente, compartirles nuestros sueños y sembrarles esperanzas y a cambio recibimos el dinero equivalente a un día de comida y viaje. Gracias caleños!!!    

 

Con Oscar Cañón

Con Oscar Cañón

Dejamos atrás a Luz, sus hijos y a Cali, emprendimos viaje hacia Santander de Quilichao, un pueblo ubicado a tan solo 45 kilómetros de Cali, su fama no era la mejor, muchos nos habían recomendado no ir allá, pero hemos descubierto que muchas veces la gente se forma ideas equivocadas o erróneas de lo que no conocen. Temprano llegamos a este pueblo, pequeño pero intenso, muy comercial, con mucha actividad y vida. De nuevo los bomberos nos alojaron y sirvió de punto de encuentro con un viejo conocido, que aunque lo habíamos visto tan solo una vez en Costa Rica, es como si fuera un hermano: OSCAR CAÑÓN, un cicloviajero colombiano que le dio la vuelta a Suramérica y luego completó su viaje recorriendo Alaska-Colombia, nosotros lo contactamos cuando pasaba por nuestro país; en medio de una deliciosa cena con sushi nos aconsejó un montón.

Pudimos conversar con él sobre otros detalles de viaje, y una frase que nos dijo se nos clavó en el alma: “la cosa más seria que he hecho es realizar este tipo de viajes”, que aunque no lo parezca y a veces la gente lo considera unas vacaciones o una pérdida de tempo, implica tantas cosas, tantas renuncias, tantas decisiones, tanta organización y coraje que supera el tema de donde trabajo, o que estudio.

Aprendiendo a cortar pelo

Aprendiendo a cortar pelo

Nos tomamos un fresco de Lulo y de Curaba y hasta tiempo nos dio de cortarle el pelo, por cierto, si la cosa se pone difícil ya Laura está practicando cortes de pelo estilo regetonero…

Durmiendo con compañía

Durmiendo con compañía

Le dijimos hasta pronto a Oscar y nos fuimos a dormir con la peluda compañía de un perro cualquiera.

 

Hoy escribimos desde Popayán, la Ciudad Blanca, para llegar acá recorrimos más de 80 kilómetros, dormimos en un pueblo llamado Piendamó, (donde los locales comerciales  son muy originales, todo se llama Pienda ALGO, Piendatelas, Piendalicores, Piendaarepas, en fin, muy creativos, creemos que el tienden un Piendahospital y un Piendaejército). Significó un largo y empinado ascenso de más, pasamos de 1000 metros sobre el nivel del mar a los 2000, mucha cuesta, mucha curva y por cierto, mucha lluvia. Gracias al botiquín homeopático que nos preparó la mamá de Laura y a la vitamina C que cenamos todos los días hemos podido robarle la vuelta a la gripe.

 

La milicia

La milicia

Pasamos muchos puestos militares a lo largo de la carretera. Al principio nos preocupó tanta presencia militar, tanto retén, tanto uniforme, tantas armas y tantos tanques de guerra. Su verde camufle impresiona, se abrían paso en medio de carros y camiones… preferimos preguntar si era normal o no tanto movimiento. Ellos mismos nos dijeron que es rutina, que es su día a día, que es su misión, cuidar las carreteras. Nos preguntaron de nuestro viaje y hasta buena suerte nos desearon… no sin antes permitirnos tomarnos unas fotos de esas que gracias a Dios no podemos tomarnos en Costa Rica.

De Piendamó a Popayán

De Piendamó a Popayán

 Pasaremos un par de días acá en Popayán junto a nuestro increíble anfitrión Pedro Nel y su familia, estamos a unos 300 kilómetros o poco más de la frontera con Ecuador, esperamos cruzarla en unos 15 días, por ahora disfrutamos de la hospitalidad de esta colonial ciudad y patrimonio cultural de la humanidad.

Popayán centro

Popayán centro

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~ por suramericaencleta en 12 junio 2009.

3 comentarios to “ARMENIA-CALI-POPAYÁN: cruzando el Valle del Cauca”

  1. Hola! acabo de terminar de leer esta última entrada y hasta sudé con ustedes, que dicha que siempre aparece ese angel (o angeles) por los que a diario oramos, para que estén presentes a lo largo del camino…y siempre es así.
    Lau te sienta la peluquería…hasta pose y todo tenés! Un abrazo

  2. QUERIDOS TICOS: LAURA Y WAGNER, RECIBAN UN FUERTE ABRAZO DE PARTE DE NANCY, ANGELA MARIA, MONICA MARCELA Y POR SUPUESTO MIO. USTEDES TIENEN LA GRAN OPORTUNIDAD DE CONOCER DE CERCA LA OTRA CARA DE LOS PUEBLOS, LA QUE NO SE COMUNICAN EN LOS NOTICIEROS Y QUE GRACIAS A SU WEB, LA ESTAN DIFUDIENDO AL MUNDO ENTERO A TRAVES DE TAN ACERTADAS Y DETALLADAS CRONICAS. CUANDO LES LEO MI IMAGINACION VUELA AL LADO DE USTEDES, AL PUNTO DE SENTIR ANGUSTIA Y ALEGRIA; ADEMAS TAMBIEN ME ESFUERZO Y SIENTO EL CANSANCIO PERO TAMBIEN LA RECOMPENSA DE SABER QUE CADA PEDALAZO LOS ACERCA AL FINAL DE ESE GRAN SUEÑO DE VIVIR LA REALIDAD DE NUESTRA AMERICA.

    MUY ACERTADA LA NOTA SOBRE LOS NOMBRES DE TODO EN PIENDAMO, LES CUENTO QUE QUE ACA TAMBIEN LE DECIMOS . . . PIENDA YORK. . .

    HASTA PRONTO

    ADELANTE Y BUEN PEDAL

  3. felicitaciones..a ustedes estan logrando lo que todos deseamos hacer en nuestras vidas pero que el temor nos frena, son grandes y sus pedalazos son de gigantes…porque con ellos no solo mueven una bicicleta, sino que tambien mueven un mundo que los quiere..les deseo triunfos..

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