COMO UNA COLCHA DE RETAZOS…

colcha de retazos

colcha de retazos

Ese día que danzamos con aquellas milenarias montañas y recordamos a nuestro poeta preferido, llegamos realmente agotados a un cálido y movido pueblo llamado Chachaguí. El sol nos abrazaba fuertemente y nos hizo desear un buen baño. Nuestro amigo Mauricio (el cicloviajero por 2 kilómetros) ya había coordinado que nos abrieran su casa de recreo para que pasáramos la noche. Era una hermosa casa con piscina y todo, el clima era ideal para ponerse el vestido de baño y hacerse unos clavaditos pero en realidad aún no hemos pensado iniciarnos en el triatlón así que preferimos la ducha con agua caliente del segundo piso e irnos a la cama temprano pues al día siguiente debíamos emprender de nuevo nuestro viaje al sur.

Henry probando el peso

Henry probando el peso

 

Tan puntual como son los colombianos, Mauricio llegó por nosotros a las 8 de la mañana, él venía en su bicicleta pero acompañado además de Henry Arcos, un compañero de ruedas. Henry quería conocernos, por lo que ese día dejaron al resto del grupo que tomaran otro rumbo y ellos decidieron acompañarnos un rato en nuestra ruta a Pasto, ciudad de ambos. Henry no se aguantó las ganas y tomó la bicicleta de Laura y por lo menos la vuelta a la esquina le dio para sentir como es eso de jalar 55 kilos de peso más el de él, con esos 2 motores que Dios nos dio como piernas.

 Así fue como arrancamos hacia Pasto, bien acompañados, serían tan solo 22 kilómetros pero como ocurre en el departamento de Nariño, de pura pura trepada!!!! aunque es cerca, a Wagner y a mí nos tomaría unas 4 horas, la experiencia nos ha enseñado que la velocidad que alcanzamos cuando es cuesta es de 6 a 7 kilómetros por hora… Despacio, constante, sin bajarse de la bicicleta, con paciencia y muchas ganas; esa es la fórmula para alcanzar lo que se quiere.

 

minicultivos

minicultivos

El paisaje de fondo era diferente, nos hizo recordar la vieja colcha de retazos que tejió la abuela Tite, las montañas quizás por frío o por pudor se cubren de verde, de todos los tonos de verde, verdes que conocemos y aquellos que nunca habíamos visto, todos están ahí, perfectamente ordenados, orquestados, dándonos una refrescante sinfonía que llama a la paz y a la tranquilidad. Son miles de minicultivos que manos campesinas, manos trabajadoras, manos colombianas han sembrado para tejer esa enorme colcha de retazos que les da de comer, que les da prosperidad y les da trabajo.

 

Pasto sentado en un valle

Pasto sentado en un valle

Llegamos al Alto de Daza, nos separaban tan solo 5 o 6 kilómetros de Pasto, por fortuna serían de bajada, pero el frío empezaba a golpearnos, el viento helado nos anunciaba su protagonismo. Después de descender unos kilómetros justo después de una pronunciada curva, abajo, en el valle, sentada al pie del activo volcán Galeras, encontramos a Pasto, una ciudad de 300 mil habitantes, que vive de la agricultura y del comercio; está a 1700 metros sobre el nivel de mar, sin embargo, nos pareció más fría que Bogotá (que está más alto).

Centro de Pasto

Centro de Pasto

 

Sus edificios coloniales y modernos conviven en armonía, su gente mezcla de indígenas, blancos, nacionales y extranjeros comparten el mismo espacio. Se respira un aire ligero y pacífico…

 

Alguna calle de Pasto

Alguna calle de Pasto

Henry, un ciclista de 61 años, quien desde hace 11 años descubrió en el ciclismo una nueva motivación para vivir, para iniciar sus días, para levantarse cada mañana y recargar baterías. De mirada gentil, de espíritu valiente, la cordialidad le brota por los poros, de par en par nos abrió las puertas de su casa, casa que adecuó para albergar estudiantes universitarios.

Iglesia vista de noche

Iglesia vista de noche

Nos preparó desayuno, nos mostró su ciudad de noche y nos convidó de su cena del Día del Padre… que hermosos y fraternos días pasamos con él. Justo el 21 de junio, día del padre, después de mucho caminar y buscar un teléfono que permitiera llamadas internacionales,  pudimos conversar con los nuestros en Costa Rica, escucharles, sentirles, decirles que estamos felices realizando nuestro sueño, y construyendo una vida llena de logros y aprendizajes, Henry evocó ese papá, con tanto cariño, tan genuino que nos ofreció a nosotros y el que le aflora por su  mamá, sus 4 hijos, su esposa y sus nietos.

 

Volcán Galeras

Volcán Galeras

De nuevo a la cleteada, después de un exquisito desayuno preparado por Henry, el lunes temprano empezamos viaje buscando Ipiales, la última ciudad colombiana. Acompañados de él, quien nos despidió con un fuerte y honesto abrazo en el alto llamado Coba Negra, seguimos adelante, la lluvia quizás celosa por el calor humano que habíamos compartido días antes, no se hizo esperar, cayó tenue pero constante, lo suficiente para que con el viento helado hicieran una combinación que entumía nuestras extremidades.

con Katty y Swen

con Katty y Swen

El frío era exagerado, no daba tregua, hasta que la carretera empezó a bajar…el descenso sería de 24 kilómetros hasta llegar a un lugar conocido como Pedregal, íbamos recuperando el calor corporal cuando aparecen en nuestros espejos y cuesta abajo Katty y Swen, dos cicloviajeros (ella norteamericana y él alemán) que también, como aves migratorias, viajan rumbo al sur. Iniciaron su viaje en Tijuana, llevan 7 meses andando, con poco equipaje pero muchas ganas, con presupuestos apretados como el nuestro pero con esperanza e ilusión, durmiendo poco y cleteando mucho… con la fija idea de alcanzar la meta, el sueño, de tejerlo día a día… así es la vida de los cicloviajeros. Almorzamos juntos, compartimos rutas y experiencias, y hasta nos intercambiamos direcciones electrónicas y calcas, ellos pegaron la nuestra en su bici… así que suramericaencleta es la representación de muchos soñadores que estamos en este mismo momento viviendo situaciones similares, que sudamos fuerte todos los días, que conocemos gente hermosa y gentil y que todos los días tenemos una motivación por que seguir hacia delante.

 

los animales empiezan a cambiar

los animales empiezan a cambiar

Se estaba haciendo tarde, el pueblo que nos habían recomendado estaba muy lejos aún, no creíamos que pudiéramos alcanzarlo de día, así que, siguiendo ese instinto que se desarrolla en este tipo de viajes, nos acercamos a una casa en un pueblo de paso llamado Pilcual La Recta, tan pequeño que no aparece en el mapa…

Vista desde el patio en Pilcual

Vista desde el patio en Pilcual

Estaban unas personas en el jardín delantero como arreglando algo de la casa, y entre ellos estaba Hector, su dueño, un aficionado de las motos Harley Davidson, de pelo suelto y espíritu inquieto… al vernos, nos recomendó que mejor no siguiéramos que nos quedáramos en su casa de veraneo, esa misma que estaban remodelando. Así que pasamos adelante, y entre trabajadores, maestro de obras y familia nos ubicaron en un cuarto. Y como nada es casualidad, todo tiene un porqué y un para que… resultó que tenían un problema estructural que resolver en la remodelación, Wagner, ni lerdo ni perezoso le dijo a Hector que es ingeniero en construcción… entonces entendimos por que teníamos que estar ahí precisamente en ese momento. Wag se desempeñó como lo que es, evocó sus conocimientos en ingeniería, se subieron al cielo raso y desde ahí encontraron la solución ingenieríl para unas vigas que se necesitaban.

 

vino para quitarse el frío

vino para quitarse el frío

Héctor, su esposa Mary y su hijo Nicolás (quien jugó horas con nuestro caballito de madera Rosendo), viven en Ipiales, así que de nuevo, nos ofrecieron hospedaje en una casa desocupada que tienen en el centro de esa ciudad. Allá fuimos a dar, después de subir más montaña, 35 kilómetros de subida, llegamos listos para el baño, pero esta vez fue diferente… el agua es prácticamente helada, como si apenas la hubieran descongelado para que pasara por el tubo… el doloroso baño quizás tardó unos segundos, lo suficiente como para salir morados pero limpios y renovados. Para calentarnos, nos tomamos un rico vino tinto chileno con pan recién horneado y queso tierno… salud!!!.

 

de camino al Santuario

de camino al Santuario

Les daríamos un día de descanso a doña Cleta y don Cleto, también a Rosendo (por la dura tarea de entretener al hijo de Héctor), así que a media mañana empezamos nuestra peregrinación de 7 kilómetros a pie hasta el famoso e impresionante Santuario de la Virgen de Las Lajas, pasamos por el centro de Ipiales, la avenida principal nos llevaría hasta allá, entre los asaderos de cuy

los cuyes

los cuyes

(algo parecido a una rata grande pero que dicen que es un manjar y hasta afrodisíaco para los que lo degustan, aunque Laura por su vegetarianismo y Wagner por la pinta que tienen, prefieren no probarlo por ahora), casas pintadas con motivos indígenas y cientos de rostros morenos de cabellos lacios; son netamente poblaciones Andinas, el aire Ecuatoriano se percibe en el ambiente.          

 

Wa y  un nuevo amigo

Wa y un nuevo amigo

Íbamos casi llegando al Santuario, cuando Wagner seguido por su intuición de fotógrafo, se asomó a un potrero y ahí estaba… una de las imágenes más impresionantes que hemos encontrado en este viaje, al fondo, abajo, sobre el cañón de un río se levanta ese majestoso Santuario

sin palabras

sin palabras

Construido en el siglo 19, hecho de cal y piedra, que dice la leyenda que fue un ciego que por haber recibido el milagro de la vista, ofreció a la Virgen de Las Lajas volverse limosnero y con lo que recogiera levantaría esa ermita. Nos sentamos a apreciar aquella maravilla arquitectónica, ahí, en medio potrero, entre los perros, las gallinas y los chanchos que descansan y pastaban a nuestro derredor, acompañados de una emisora de música clásica, enriqueciendo el oído con Mozart y Beethoven, y refrescándonos la vista con aquel paisaje indescriptible y aquella mezcla de emociones y proyecciones que suramericaencleta nos significa.

momento único

momento único

Dos horas que pasaron volando, dos horas de buena música y excelente compañía, recordamos a cada uno de los colombianos que nos tendieron su mano, que nos hospedaron, que nos compartieron de su comida, que nos dieron tanto cariño e inolvidables momentos.

 

enmarcando el momento

enmarcando el momento

Bajamos hasta tocar las paredes del Santuario, sentir la fuerza del cañón del río, sus miles de placas que agradecen favores recibidos, fotografiamos cada vitral, cada rincón, cada laja… hasta quedar extasiados de tanta belleza.

En el interior del Santuario

En el interior del Santuario

El frío de nuevo invadió nuestros cuerpos, era el momento de regresar a “nuestra casa”, debíamos preparar nuestro viaje al Ecuador, pero el viento y las bajas temperaturas le pasaron la factura a Wagner. Hoy atravesaríamos la frontera pero la fiebre, la gripe, el dolor de cuerpo y el malestar que invadió a Wag, nos hace posponer por un día nuestro avance al sur. Así que aprovechamos el día de reposo y recuperación de Wagner para escribir esta entrada y despedirnos de este hermoso país, decirle a Colombia y a quienes nos siguen que vamos a extrañarla, su comida, su gente, su hospitalidad, su sinceridad, su originalidad, su belleza. Aunque los noticieros digan que Colombia es sinónimo de violencia, droga y crimen, nosotros, rompiendo estigmas y estereotipos palpamos la verdadera Colombia que mucho dista de ser esa imagen que proyectan los medios de comunicación.    

 Con este dantesco espectáculo del Santuario de Las Lajas le decimos a Colombia muchas gracias!!!! Y un hasta pronto!!!!

 

Santuario de Las Lajas

Santuario de Las Lajas

 

Anuncios

~ por suramericaencleta en 25 junio 2009.

7 comentarios to “COMO UNA COLCHA DE RETAZOS…”

  1. Hola espeero esten muy bien un saludo a la distancia,un abrazo a la lejania esperando dios guie sus pasos.impresionante las imagenes del recorrido.Un saludo de pepe un primo de nuestro amigo Julito,que aprecia sobremanerael viaje que estan realizando,y como es de costumbre de nosotros tus amigos no olvides que aunque no estamos en presencia siempre puedes contar con nosotros,te digo hasta luego y les mando mis bendiciones y el de toda la gente que te apoya

  2. Como alegra sentirles su felicidad!! Aunque sea a lo lejos, pero esas cosas se sienten y me regalan momentos de bienestar cuando me doy cuenta de las inolvidables personas que sus almas están conociendo, de los lugares que sus ojos ven y de la manera en la que pueden estar llenando su espíritu, ese mismo que les dá las fuerzas para seguir en la búsqueda de nuevas experiencias y sensaciones.
    Yo creo que lo que la vida le brinda a cada persona no es por suerte sino porque se lo merece, porque encuentra en ellas lo que a su vez dan. Gracias por compartir esos momentos con todos.

  3. Cada vez que leo y releo sus entradas, desaparecen mis normales chichas, así, como por arte de magia. Puchaaa y las fotos!!, hasta me regalan paz interior. Gracias muchachos por hacernos sentir parte de su misión y hacerme olvidar mis propios malos ratos!!!

    A los seguidores de Laura Y Wag, les recuerdo que tenemos disponibles camisetas y calcas, de vez en cuando rifas con prácticos premios…

    Es importante apoyarlos con comentarios, pero también se les puede ayudar monetariamente!!!

    Mi tel es el (506)8822 5867, o mi correo: ligiaavilab@hotmail.com
    Soy hermana de Laura y encargada de mercadeo. JUEEEE!!!

    Contáctenme para la compra de camisetas, calcas o numeritos cletudos!!!

    Apoyémoslos!!! este viaje no es nada económico.

  4. Ipiales, la Provincia de Obando y nariño es la region mas belle de Colombia y del mundo, estos sitios debenos y deben los turistas preservar para poder dejarles una herencia a nuestros hijos y a todos los visitantes, Ipiales es la tierra mas linda y por eso sus diferentes nombres como:La Atenas Suramericana, La Ciudad del eterno regreso… y muchas por eso que VIVA IPIALES

  5. Gracias por ver mas allá, por observar a esa Colombia en la que vivo el día a día y aun que esto lo escribo casi 6 meses después de su paso por mi país me siento muy contento de que pudieron ver la real Colombia aquella que trabaja para ser mejor y en la cual estamos dispuesto a brindarle la mano a todo aquel que lo necesite. Gracias muchachos muchas gracias son muy inspiradores,…

  6. HOLA, SOY UN APASIONADO DE LA BICICLETA Y COMPARTO MUCHOS PUNTOS DE VISTA CON USTEDES HE PENSADO EN HACER UN VIAJE DE AVENTURA, PERO TODAVIA LO ESTOY PLANEANDO EN EL MOMENTO ADECUADO, QUE AGRADABLE ESCUCHAR CONCEPTOS POSITIVOS DE COLOMBIA, YO VIVO EN PASTO Y ME PARECE MUY IMPORTANTE LO QUE USTEDES ESTAN HACIENDO, ESCRIBO PARA DARLES MUCHO ANIMO PARA QUE PUEDAN CUMPLIR CON SU OBJETIVO, NO DESFALLESCAN NUNCA. DESDE DONDE EL VERDE ES MAS VERDE DE TODOS LOS COCLORES….

  7. bueno me parec ke todo esto es muy chebre y que alegria me da de que vivir en una tierra encantadora como lo es nariño chao besitos atodos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: