POTOSÍ: Una vena abierta de América Latina.

La minería

La minería

Salimos de La Paz hacia Oruro en autobús pues el calendario no detiene su marcha y nuestro arribo a Ushuaia –la última ciudad al sur del continente- debe lograrse en menos de tres meses. Después de un lamentable altercado que tuvimos con el chofer del bus quien no nos quería entregar nuestras bicis ni nuestro equipaje si no le pagábamos más de lo que originalmente nos pidió por transportarlas; gracias a la ayuda de una oficial de Policía logramos recuperar nuestras pertenencias y así llegar a la ciudad de Oruro, se nos hizo tan tarde que apenas pudimos encontrar donde dormir (en una oficina vacía del Ejército de Salvación), comimos cualquier cosa y trasnochamos preparando la entrada anterior.  

Adobes

Adobes

Pueblo de camino

Pueblo de camino

Así empezamos nuestra cleteada desde Oruro hacia Potosí, unos 320 kilómetros sobre el altiplano Boliviano cargados de comida, agua y muchas ganas de conocer esa ciudad minera tan emblemática y colonial que definía nuestra ruta a seguir.  La carretera se dibujaba plana e infinita ante nuestros ojos, así que con un clima agradable, fresco y seco comenzamos nuestra marcha.

POOPÓ sería nuestra próxima parada, un pequeño pueblo minero que se erige cerca del Lago que lleva su mismo nombre pero que desde la carretera no se puede ver aunque su se percibe su presencia pues a lo largo del camino se veían extensas zonas rociadas con sal provenientes de esa gran extensión acuática. Por cierto nos contaron que ese lago ya no es el mismo de antes pues su espejo de agua se está secando, parece que rios que lo alimentan están siendo desviados hacia otras comunidades para poder solventar los serios problemas de agua que hoy viven en Bolivia y en Perú y que eso ha provocado que la pesca que antes se daba en el POOPÓ ya no resulte tan abundante ni tan rica como entonces… sin duda alguna volvemos a encontrar efectos nocivos del cambio climático a nuestro paso. 

Centro de Poopó

Centro de Poopó

chimeneas de Poopó

chimeneas de Poopó

Desde que vimos el pueblo de POOPÓ a lo lejos nos pareció tan misterioso y entristecido que nos llamó mucho la atención, además que la hora nos anunciaba que ya era tiempo de buscar donde descansar, así que entramos por esa larga calle de construcciones de adobe en ruinas y chimeneas de piedra. Seguidos por el instinto llegamos hasta donde se está construyendo el nuevo gimnasio del pueblo; precisamente estaba el Alcalde don Nicanor López con un grupo de concejales e ingenieros haciendo la inspección del lugar; no solo nos invitaron a pasar sino también a brindar por el avance de la obra.

Alcalde Nicanor

Alcalde Nicanor

Conversamos extensamente con ellos, nos contaron que POOPÓ en quechua significa OMBLIGO, pues parece ser que era un lugar céntrico y de encuentro en la época pre inca, también nos contaron que el lago es salado (pese a que Bolivia no tiene salida al mar) y que como se está secando parece ser que será el próximo salar de este país (además del de Uyuni que es enorme). Así pasaron las horas hasta que la noche cayó; el alcalde nos invitó a cenar y también a que pasáramos la noche en el salón principal de la Municipalidad… bueno apenas dormimos unas cuantas horas pues un amigo del Alcalde estaba de cumpleaños y decidieron celebrárselo con Singani (una bebida fuerte a base de uvas) y mascando las tradicionales hojas de coca. Nos unimos a la celebración, cantamos cumpleaños, conversamos sobre sus costumbres, sobre la vida del pueblo, sobre la vida de los mineros y cuando el reloj marcó las 2 de la mañana entonces todos nos fuimos a dormir.

Fue difícil levantarse al día siguiente, pero debíamos continuar nuestro camino, así que a las 9 am ya estábamos de nuevo en carretera; por suerte la plana topografía estaba a nuestro favor. Pero el cuerpo es sabio, temprano en la tarde nos pidió descanso… faltarían unos 10 kilómetros para llegar a nuestro pueblo meta Challapata pero las piernas no daban más, parecíamos dos tortugas en bicicleta cuyo paso lento y dificultoso nos obligó a detenernos antes de tiempo.

Maestro Waldo

Maestro Waldo

 Así llegamos hasta una pequeña escuela a la orillas de la vía, el profesor Waldo nos recibió y el director de la institución nos ubicó en un aula que usan como bodega, ahí montamos nuestro campamento, preparamos nuestra cena que comimos a eso de las 5 pm y apenas el reloj marcó las 6 caímos profundamente dormidos sobre un delicioso colchoneta de gimnasia que tenían en el lugar.  

llamas en la vía

llamas en la vía

Como nuevos volvimos a nuestras andadas, nos abastecimos de agua y seguimos camino hacia Potosí, lo que no sabíamos es que la carretera ya no sería plana ni cómplice; ahora empezarían las cuestas y el frío… pocos vehículos transitaban, por kilómetros solo las llamas nos veían pasar, los poblados escaseaban, los niños curiosos apenas se dejaban oír a lo lejos con su inigualable “gringo….gringo…. regálame…gringo”. Fueron tres días largos, solitarios, duros y muy extenuantes que tendríamos que pedalear para llegar a nuestro ansiado destino. Acampamos en escuelas de vieja data, en sitios a cielo abierto entre burros, llamas y pobladores andinos; subimos cuestas interminables y bajamos otras estrepitosas; pasamos mañanas muy frías y tardes casi incandescentes; acabamos todas nuestras provisiones y  aún no llegábamos a nuestra meta.

 

 

entre llamas

entre llamas

acampando sobre la montaña

acampando sobre la montaña

Revisando el calendario, llevábamos ya 6 días de haber salido de La Paz, 6 días de fuerte pedal, de mucha pendiente pero lo peor fue que llevábamos ese mismo tiempo sin bañarnos… eso es quizás lo más difícil de toda la travesía… el no tener una ducha disponible ni un río cercano para poder asearse. Así nos recibió POTOSÍ, sumamente exhaustos, agotados y muy, pero muy añejos…. por suerte el clima seco y frío  no nos hizo sudar demasiado pero la incomodidad de no sentir el agua correr por la piel y el delicioso olor del jabón haciendo espuma por los poros aturdía nuestros sentidos.

POTOSI está ubicada entre montañas y debimos subir demasiado para conquistarla… cuando llegamos a las orillas empezamos a preguntar por hoteles para poder descansar y sobretodo bañarnos, pero nuestra sorpresa fue que muchos de ellos NO TIENEN BAÑOS!!!!, por eso existen los baños públicos ubicados cerca de los mercados, de las terminales de buses y de los lugares públicos. Después de mucho caminar y cuando la noche ya asomaba su penumbra logramos encontrar uno (que aunque no resultaba muy barato) si contaba con buen espacio para poder meter a don Cleto y a doña Cleta con nosotros y con una limpia y espaciosa ducha de agua caliente. Ahora descubrimos lo delicioso, imprescindible y benévolo que resulta dejar correr el agua por el cuerpo y sentir como se recuperan cada una de las células del organismo.  

fachada en Potosí

fachada en Potosí

 

POTOSI: AUN TUS VENAS ESTAN ABIERTAS

Al fin en nuestro destino pudimos descansar plácidamente pero también disfrutar de una de las costumbres más importantes de estos pueblos andinos (aunque también los aztecas y los mayas tienen muy arraigada esta tradición), el DIA DE TODOS LOS SANTOS, como también le llaman al día de los Santos Difuntos.  

Santos difuntos Potosí

Santos difuntos Potosí

La tradición reza que todos los primeros de noviembre las almas que ya partieron de este mundo regresan a visitar a sus familiares, así que éstos los esperan en sus casas con platillos que le gustaban al difunto, hacen masitas (pancitos) y rezan varios Padres Nuestros y Aves Marías para recibirles… y a todo aquel que quiera rezar con ellos se les convida de los platillos preparados. Sigue diciendo la tradición, que las almas regresan a su lugar el dos de noviembre a medio día, así que a partir de esa hora las familias van al cementerio a limpiar las tumbas, poner flores, rezar, tomar chicha y llevarle a la lápida aquellos gustos que en vida tuvo el fallecido.

regalos para los difuntos

regalos para los difuntos

Nosotros pudimos compartir esta usanza tan inmersa en la verdad de un pueblo… fuimos al cementerio de Potosí y pudimos ver como resulta una fiesta popular, todo el pueblo estaba ahí, se oía música, se les veía en familia tomando chicha, cerveza, singani y mascando coca, los rezos se escuchaban por doquier, las flores multicolores adornaban las tumbas y los regalos dejados al pie de las lápidas inundaban el lugar. Con respeto y prudencia tomamos algunas fotos, pero nuestra pinta de “turistas” era inevitable así que no pasamos inadvertidos, era evidente que nuestrolor de piel y nuestra fisonomía no era igual que la de ellos; no faltaron las miradas curiosas pero también las invitaciones a compartir un vasito de chicha en memoria de algún ser querido que ya partió. Fue definitivamente una hermosa ocasión para vivir la esencia de un pueblo latinoamericano.  

Pero como venir a POTOSÍ y no visitar una de sus más significativas y dolidas actividades???. La minería ha sido por siglos la labor más importante y sacrificada de este pueblo; el llamado CERRO RICO ha sido explotado por más de 450 años, de sus entrañas han salido toneladas de oro, plata, estaño, cuarzo, zinc, y tantos otros minerales preciados… Miles de mineros han muerto en su interior, mucha de la riqueza que adorna los altares. palacios y los goces de Europa, salieron de este imponente cerro.

Minero, hombre valiente

Minero, hombre valiente

Hace muchos años Laura leyó el libro de Eduardo Galeano llamado “Las Venas Abiertas de América Latina”, estaba en el Colegio cuando sus ojos devoraron sus páginas; fue una obra literaria que le cambió la visión de mundo… y ahora estaba frente a ese Cerro que tanto le ha inspirado en la vida… era hora de conocerlo en persona, de sentirlo por dentro, de tocar sus angustiadas paredes, testigos de ríos de sangre, dolor y sufrimiento.

Lau entre las Minas

Lau entre las Minas

Nos vestimos con capas, botas de hule, casco y linterna; y así nos adentramos en la Boca Mina El Rosario (a 4030 msnm), nos acompañó Arnold, el guía de turismo de Mascarón tours www.elmascarontours.com que además ha sido minero y conoce muy bien sus rincones, sus secretos y sus verdades. Un viejo portón de hierro, una trillada y angosta línea férrea y un camino oscuro y profundo nos recibía. Comenzamos a caminar entre paredes quebradas con dinamita, primero el frío calaba nuestros huesos, pero entre más nos internábamos en el cerro, entre estrechas paredes descendíamos a niveles más profundos, el calor se hacía insoportable. Los muros de roca enseñaban sus brillos, dejaban al desnudo la plata negra, el verde turquesa del cuarzo, la barba de diablo con su anaranjado intenso, el estaño dorado se aferraba al macizo. De su interior brotan olores a veces de azufre, otras veces de dinamita recién prendida, mezclados con las densas capas de polvo fino que penetraba por nuestros ojos y garganta.  Entre aquella oscuridad, con paso cansado, mascando coca (que les quita el hambre y el sueño y les da fuerza) y con la piel cubierta de barro, salían mineros que ya habían terminado su jornada laboral, su lucha contra la piedra, contra el calor, contra el fuego y contra la muerte… 

minerales

minerales

el Tío

el Tío

El TIO, como le llaman los mineros, es una figura de barro que no puede faltar en las entrañas de las minas, le llevan cigarros, hojas de coca y bebidas alcohólicas; antes de empezar su jornada “ch´allan” con él, es como un brindis que le ofrecen para que los cuide durante su trabajo. Le rocían alcohol en sus ojos para que les ayude a ver las venas y las vetas de mineral a explotar, en los brazos para que les de fuerza para perforar, en las piernas para que les de impulso para empujar los vagones cargados de piedra y riqueza y en el miembro masculino y a la Pacha Mama (madre tierra) para que ambos conciban más minerales para poder detonar. 

Es una vida difícil, el minero empieza desde muy pequeño pero su vida no dura mas de 45 años por el mal de minas; viven como topos en la oscuridad, en la humedad, entre dinamita, espacios confinados e incómodos, poco oxígeno y temperaturas extremas. Pierden jóvenes la vista, sufren de los pulmones, dependen de la fuerza de sus brazos y piernas para perforar, detonar y empujar esos vagones de hierro que colmados de piedras preciosas les compran los grandes empresarios a precios antojadizos sin importar lo que se sudó, lo que se sufrió, ni la sangre vertida y derramada para extraer la riqueza que adornará a otros.

 Hoy le decimos adiós al Cerro Rico; el azul y el blanco nos esperan…  

Cerro Rico de Potosí

Cerro Rico de Potosí

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~ por suramericaencleta en 4 noviembre 2009.

6 comentarios to “POTOSÍ: Una vena abierta de América Latina.”

  1. que heavy chamacoides…
    muy rayados ustedes metidos en una mina… me enviajaron…
    me alegra mucho que esten bien, se ven muy tuanis en las pictures y me encanta meterme a la pagina…geografia con doña wa y doña lau??? me alegre…

    espero que todo siga tan exitoso como hasta ahora…cuidense mucho viejitos… que todo sea magico…in shala ( o sea AMEN…)

  2. Hola
    Les Recuerdo la frase que les regalé cuando iniciaron el viaje
    ¨Vivan los soñadores que no duermen por hacer sus sueños realidad¨/r.mathiew

  3. Hola es increíble esto, hay fotos que lo hacen sentir a uno como si estuviera ahí… yo quería saber si en Chile van a pasar por Talca?

  4. Poppo era un centro minero importante, mi familia tenia varias minas que estan cerradas,la finca de mi biseabuelo era inmensa tenia como 5.ooo ovejas, las casas era coloniales y las mejores familias criollas de Oruro tenian sus tierras.
    Una de nuestras minas Alantaña tenia su propia estacion de tren. Ingenieros Britanicos trabajaban en ellas, la pulpería tenia productos de todo el mundo.
    Vino la Reforma Agraria y de minas y se perdíó todo y solo queda una sombra de Poopo.
    Tengo las fotos, de una epocade gloria .

  5. Poopo era un centro de las mas ricas minas, una familia tenía las minas Montserrat,Alantaña. Tenian mas de 10.000 ovejas. Descendients criollos emparentados con familias de Sucre y Potosi.
    Yo era niña y somos solo 4 que quedamos.
    La mina de Alantaña tenia su propia estación de tren, sus almacenes para los mineros tenian productos de todas partes,mi papi hacia traer desde Inglaterras, sus propios médicos, ingenieros Escoceses,Yugoslavos.
    Teniamos las casa del pueblo y las casas en Oruro y en La Paz. Mi padre que estaba a favor de las reformas sufrío persecusiones de los militares y con sus mineros participo en la Revolución del 9 de Abril de 1952,las minas fuerón nacionalizadas y regaló su casa y propiedades en Poopo para escuelas.
    Las fincas con los animales.
    Nunca mas volvímos, pero tengo las fotos de esa epoca de gloria, las fiestas, los bailes de gala, Poopo con sus comerciantes,el cura jugando sapo,la maquinaria de las minas. Hoy Bolivia , sus pueblos y herencia ha sido destruido por los gobiernos de turno. Las mejores familias criollas tenian sus residencias en estos pueblos. La casa de la foto era nuestra tenia el escudo de la familia, al igual que lo que hoy es el restaurant Nayjama en Oruro, los baños de Obrajes,etc,etc.
    Gracias por las fotos.

  6. el protagonista de la aventura costarricense llegó a nuestro colegio despues de 36000 kms en cleta durante tres años, la narración cautiva y motiva para tan singular esfuerzo

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