S.O.S AMAZONAS

•25 octubre 2010 • 3 comentarios
El Amazonas se seca
El Amazonas se seca

Salimos de Manaos llenos de preguntas e inquietudes, nuestra expectativa había sufrido un golpe duro. De nuevo nos preparábamos para una extenuante semana de barco, ahora río arriba, río adentro, donde el Solimôes comparte tres fronteras (Brasil, Colombia y Perú), serían 1700 kilómetros hacia el corazón de Suramérica y su maltratada Amazonía.

 
Greenpeace, Manaos, Brasil
Greenpeace, Manaos, Brasil

Antes de despedirnos de nuestros amigos manaoenses pasamos unos minutos valiosos por las oficinas de GREENPEACE www.greenpeace.org.br  donde Bernardo Cámara nos recibió muy amablemente y nos compartió interesantes datos e información sobre la realidad de la Amazonía.

Bernardo nos dotó de tanta bibliografía (toda en portugués) que pudimos aprovechar mejor las horas barco, con tanto para leer; el tedioso recorrido, el bullicio de los niños y la monotonía del viaje pudimos soportarlo mejor.

La riqueza de la información es invaluable, pero sobretodo creemos importantísimo compartir algunos datos con ustedes, pues definitivamente lo que ocurra en la Amazonía, no solo afecta al mundo entero sino también a cada uno de nosotros. Por lo que no podemos desentendernos de esta cruda realidad que acontece en esta selva más grande e importante del planeta.

QUE ES LA AMAZONÍA??

La Amazonía ocupa cerca del 5% de la superficie terrestre, ocupando 7 millones de kilómetros cuadrados (o sea, en esta área cabría 137 veces Costa Rica). La Amazonía la comparten 9 países de América del Sur, de los cuales el 60% está en Brasil. Es a su vez la mayor cuenca hidrográfica del planeta la cual contiene 1/5 parte del volumen de agua dulce del mundo. Ni que decir de la flora y fauna de la Amazonía, cada año se descubren miles de nuevas especies animales y vegetales.

Fotografía de Rodrigo Baleia para Greenpeace- Parque Nacional do Jau
Fotografía de Rodrigo Baleia para Greenpeace- Parque Nacional do Jau

Y precisamente esta es la gran riqueza del Amazonas, es su agua y su vida, sus secretos y sus entrañas, pero esto parece no desvelar a los gobiernos ni a los diferentes grupos de interés que atentan contra este gran pulmón.

gigantes al suelo
gigantes al suelo

Los grandes flagelos que hoy amenazan esta riqueza natural son muy diversos, el DESMATAMENTO (como le llaman a la deforestación), es decir a la tala indiscriminada e ilegal de selva primaria. Los números son alarmantes, en tan solo 40 años la Amazonía brasileña perdió el 17% de su área, esto representa 700 mil kilómetros cuadrados deforestados (es como si hubieran talado 14 veces Costa Rica). Y la actividad no se detiene, en los años 2002 a 2005 la Amazonía se deforestaron más de 70 mil kilómetros cuadrados, prácticamente arrasando con la floresta completa de los Estados de Rondonia y Mato Grosso. (ver mapa proporcionado por Greenpeace actualizado al 2009) desmatamento de la amazonia hasta el 2009 

Fotografía de Bernardo Camara en la carretera Transamazonica
Fotografía de Bernardo Camara en la carretera Transamazonica

Y cual es el motivo por el cual deforestan??? No solo lo hacen para extraer las maderas preciosas y exóticas de la zona, sino también para crear amplias áreas de pastoreo para ganado vacuno (en ese mismo periodo introdujeron 14.5 millones de cabezas de ganado) y también para destinarlas a extensas plantaciones de soya.

Greenpeace ha hecho un trabajo muy intenso (y hasta peligroso) pues los intereses económicos son tantos que las muertes son recurrentes, el trabajo esclavo va en aumento y las amenazas de muerte son cumplidas. Muchas empresas transnacionales en el mundo entero compran y consumen productos originados en estas áreas deforestadas, por ejemplo, Mac Donalds, quien compraba soya de áreas desmatadas, así como China. Por su parte marcas como Nike, Addidas y Timberland compraban el cuero producto del ganado que pastorea las áreas deforestadas. Lo que Greenpeace ha denunciado y estas empresas se han visto en la necesidad de revisar la procedencia de sus insumos y se han comprometido a no adquirirlos si proceden de la Amazonía desmatada ilegalmente.

Fotografía de RodrigoBaleia para Greenpeace
Fotografía de RodrigoBaleia para Greenpeace

EL CAMBIO CLIMÁTICO Y LA AMAZONÍA

El calentamiento global es el mayor desafío ambiental del siglo XXI, la temperatura media mundial ya subió 0.7 ºC en cien años, los científicos afirman que la quema de combustibles fósiles (gasolina, diesel, gas, etc.), la deforestación y las quemas de las florestas tropicales (como la Amazonía) son las principales causas del fenómeno..

Mucho hemos escuchado sobre estos temas del cambio climático, del calentamiento global y del efecto de invernadero, pero estamos claros como funciona esto?? Durante billones de años la presencia en la atmósfera de vapor de agua y de dióxido de carbono (CO2), metano (CH4) y óxido nitroso (N2O) dieron origen al efecto invernadero; este fenómeno creo las condiciones necesarias de temperatura para que surgiera la vida en la Tierra. Esos gases absorben parte de la energía del Sol y la redistribuyen en forma de calor a través de las circulaciones atmosféricas y oceánicas y otra parte de esa energía es irradiada al espacio. Cualquier factor que altere este proceso afecta el clima global.

Fotografía de Rodrigo Baleia para Greenpeace
Fotografía de Rodrigo Baleia para Greenpeace

Ahora, el tema es que con el aumento de la emisión de gases (por la creciente flota vehicular, por el crecimiento industrial, el uso indiscriminado de energía eléctrica, etc) así como las quemas de bosques la capa de gases de la atmósfera se hizo más densa por lo que retiene mayor calor del sol y por ende aumenta las temperaturas en la Tierra.

Si el aumento de la  temperatura del planeta pasa de los 2ºC encima de los niveles preindustriales, los riesgos de extinción en masa, los colapsos de ecosistemas, la escasez de agua, la falta de alimentos y los perjuicios económicos de todos los países aumentarán significativamente. EL SISTEMA CLIMÁTICO PODRÁ ENTRAR EN COLAPSO CON CONSECUENCIAS PARA TODA VIDA EN LA TIERRA.

Fotografìa de Rodrigo Baleia para Greenpeace_Alta Floresta

Fotografìa de Rodrigo Baleia para Greenpeace_Alta Floresta

ALGUNAS CONSECUENCIAS DEL CALENTAMIENTO GLOBAL

Al subir la temperatura del planeta, las grandes masas de hielo (como los de la Antártida) se están derritiendo a lo largo de los últimos años, al igual que las montañas nevadas, lo que provoca el aumento del nivel del mar entre 30 cm a 80 cm (en los próximos 50 años) lo que significa que las ciudades costeras podrían perder grandes áreas en incluso desaparecer.

Hoy en día un millón de kilómetros cuadrados de la Amazonía se han convertido en zonas semi áridas y con el ritmo actual de desforestación y emisiones de gases se estima que 6 millones de kilómetros cuadrados de floresta amazónica se pueden transformar en áridas sabanas en los próximos 100 años

Un planeta más caliente disminuirá las precipitaciones transformando rápidamente extensas áreas en regiones áridas. Menos agua significa una tragedia social.

lluvia sobre el Amazonas
lluvia sobre el Amazonas

El cambio climático va alterar la trayectoria de tempestades severas, grandes ciudades pueden entrar en la ruta de grandes huracanes. El padrón de circulación de corrientes oceánicas van a cambiar la flora y fauna marina, las áreas de pesca y la propia ocupación humana. Las lluvias serán cada vez más intensas, van a castigar duramente a las ciudades con un gran impacto social sobretodo a los barrios más pobres. Las ciudades, el campo, la generación de energía y hasta el turismo serán afectados.

Brasil es el cuarto emisor del mundo de gases de efecto invernadero, el 75% se debe a la deforestación mientras que un 22.5% es proveniente de la combustión (quema de combustibles fósiles). Así como es importante reducir la tala de árboles, es importante incentivar el uso del transporte colectivo y de otras formas de transporte limpio, de energías alternativas como la eólica y la solar.

Enfermedades infecciosas transmisibles están relacionadas a la contaminación del aire, éstas irán en aumento. Los cambios en los ciclos de agua y en los ecosistemas principalmente en las zonas más preservadas también van a interferir en la distribución de enfermedades. Por ejemplo, existen 182 tipos de virus circulando en la Amazonía de los cuales 30 actualmente afectan al ser humano, sin embargo, si la deforestación continúa, no hay duda que esos virus se redistribuyan en otras áreas y algunas hasta muten afectando a las personas.

vulnerabilidad

vulnerabilidad

S.O.S AMAZONÍA

La Amazonía en pie es muy importante no solo para Brasil sino para el clima de la Tierra pues la floresta es un gigantesco reservorio de carbono, si desapareciera, aproximadamente 100 a 120 billones de toneladas de carbono se liberarían a la atmósfera, aumentando considerablemente los gases de efecto invernadero (15% a 17%) lo cual generaría una elevación de la temperatura intensificando la destrucción del planeta.

Por el efecto de fotosíntesis, la Amazonía que no ha sido deforestada absorbe de la atmósfera 400 millones de toneladas de carbono por año.

La Amazonía es un sorprendente regulador atmosférico y tiene el papel protagonista en el establecimiento del régimen de precipitación de lluvias en todo América del Sur y hasta de otros continentes.

La atmósfera amazónica aún sirve como filtro de contaminantes. Oxidantes como el ozono y óxidos de nitrógeno son removidos por mecanismos regulatorios, propiedad que puede ser perdida con la destrucción de la floresta.

Fotografía de Rodrigo Baleia para Greenpeace- Parque Nacional de Anavilhanas

Fotografía de Rodrigo Baleia para Greenpeace- Parque Nacional de Anavilhanas

LO QUE CADA UNO PUEDE HACER

  • Infórmese, procure entender las causas del cambio climático y sus consecuencias para el planeta. Divulgue el tema en su comunidad, promueva debates sobre lo que precisa ser hecho.
  • Economice energía. Tórnese un consumidor eficiente de la energía. Cambie las lámparas incandescentes por fluorescentes. Apague luces en su casa o trabajo y desconecte los aparatos que no esté utilizando
  • Compre electrodomésticos que estén clasificados para eficiencia energética (Clase A).
  • Deje el carro en el garaje, utilice transporte colectivo o SU BICICLETA, dé preferencia a combustibles limpios, como el alcohol o biodiesel
  • Consuma menos carne. Adopte una dieta vegetariana en su vida. Al menos pruebe no consumir carne por una semana y compruebe los beneficios en el cuerpo, en el rendimiento y hasta en el estado de ánimo
  • Evite el desperdicio de agua, revise las fugas en su casa o trabajo (compare su recibo de agua con la de los vecinos para cotejar consumos excesivos). En áreas sujetas a secas almacene agua en cisternas.
  • Exija en su Municipalidad sistemas eficientes de drenaje urbano, colectores y tratamiento de aguas servidas así como un adecuado manejo de residuos sólidos como el reciclaje.
  • Infórmese de viviendas ecológicas que aprovechan el agua de lluvia, usan energía solar para el calentamiento de aguay la iluminación. Diseñe su casa bajo diseños bioclimáticos aprovechando la luz y la ventilación natural.
  • Diversifique la producción en el campo. Reforeste en su propiedad, en las riberas de los ríos y nacientes, con especies nativas. Siembre un árbol!!!
  • Compre muebles o maderas certificadas, es decir, que provengan plantaciones reguladas y nunca ilegales.

El Amazonas significaba para nosotros llegar al corazón del viaje, como al corazón del mundo, sin embargo un profundo sentimiento de dolor nos embargó cuando llegamos a entender la realidad de lo que ocurre, desearíamos poder escribir palabras más esperanzadoras pero desgraciadamente lo que está pasando en la Amazonía no es reversible… confiamos que esta realidad llegue a lo más profundo de cada uno y nos motive a tomar acciones reales que modifiquen nuestro entorno…

...para que los niños sigan jugando

...para que los niños sigan jugando

 

MANAOS: EL ENCUENTRO DE LAS AGUAS

•12 octubre 2010 • 4 comentarios

el encuentro de las aguas

el encuentro de las aguas

Sin lugar a dudas Manaos era una de nuestras ciudades más expectantes del viaje; cuando estábamos planeando el periplo; entre vinos y quesos imaginábamos llegar a esta capital corazón del Estado Amazónico Brasileño creyendo que la energía poderosa de la naturaleza se sentiría en cada rincón y que la fuerza de la selva y sus secretos le darían una vibra especial.

Pero nos encontramos con una urbe gigantesca de dos millones de habitantes, con un tráfico colapsado, con una actividad comercial aturdidora, con una industria del turismo arrollador y explotador.

Una ciudad en expansión

Una ciudad en expansión

Manaos es hoy por hoy el gran polo industrial de Brasil, en esta ciudad se encuentran las grandes fábricas automotrices, de polímeros, de componentes electrónicos y hasta de algunos productos alimenticios. Hoy Manaos es una ciudad altamente mercantilista, se produce absolutamente de todo pero por razones que aún no entendemos, esos mismos productos hechos en Manaos se venden acá al doble del precio que el resto de Brasil.

Ahora entendemos el porque de esta actividad industrial tan intensa; nos contaban que después de los nativos, los primeros pobladores de estas tierras amazónicas fueron los portugueses, los llamados Barones de la Borracha, miembros de la aristocracia portuguesa que se instaló en Manaos para explotar el látex (conocido en Brasil como la borracha), que se extraía de los árboles Serengueiros, los cuales habían en abundancia en esta zona.

Desde el principio fue así, cada vez entraban nuevos grupos a explorar y explotar nuevas fuentes de riqueza que la selva amazónica ofrece… luego vinieron los explotadores de maderas preciosas, así centenarios árboles eran derribados sin control alguno y transportados por el Río Amazonas y sus afluentes. Luego la industria del petróleo también se interesó en estas tierras, ni que decir de la industria minera y de piedras preciosas… y ahora es el turno de la actividad turística.

 

artesanía indígena

artesanía indígena

Todos siguen explotando este enorme pero amenazado paraíso terrenal, lamentablemente todo requiere dinero, acá no hay opciones gratis ni razonablemente económicas. Las agencias formales e informales de turismo tienen la firme visión de que el “turista” viene a derrochar su dinero y que está dispuesto a despilfarrar sus billetes en cualquier capricho. Acá en Manaos todo es plata, todo es explotación, todo es un enorme teatro.

Como duele tener que describir así una ciudad tan importante, parece que no tienen ni idea ni interés del lugar donde se encuentran; del tesoro natural que tienen alrededor, ni de la vida que significa para el resto del mundo. Parece no importarles que los índices de tala ilegal de árboles vaya en aumento de forma exponencial, que los ríos estén bajando sus niveles de agua, que el calor se esté intensificando más y que las garras del tráfico de drogas ahora sean los nuevos explotadores del Amazonas… parece no importar que el pulmón del mundo esté muriendo!!!

 

una casa flotante y una ribera deforestada

una casa flotante y una ribera deforestada

UN MANAOS A NUESTRA MANERA

Tuvimos que descartar la ansiada visita a una comunidad indígena pues ellas son parte de este circo comercial; nos cuentan que muchas están altamente “civilizadas” y que para poder visitarlas se debe pagar mucho dinero, se deben comprar sus artesanías para poder tomar fotos de su “forma de vida”, sus costumbres y tradiciones. Si quieres ir a una verdadera e “incivilizada” comunidad necesitas tener miles de dólares, viajar en avioneta y días de barco, tener permiso del cacique de la etnia así como un permiso institucional de la entidad gubernamental que vela por los derechos de los indígenas… simplemente imposible de alcanzar para nosotros.

Después de semejante trago amargo, de semejante tristeza y decepción, decidimos conocer algunos de los puntos de interés que encierra Manaos, aquellas que no significara dedicar altos presupuestos.

 

Teatro Amazonas

Teatro Amazonas

Teatro Amazonas desde su interior

Teatro Amazonas desde su interior

 

TEATRO AMAZONAS inaugurado en 1876, elegante construcción de corte clásico que ha servido de escenario a grandes interpretes líricos e histriónicos. La suntuosidad de su interior era reservada para la nobleza portuguesa de aquellos tiempos; las maderas preciosas de sus pisos sirvieron de salón de baile, sus lámparas de vidrio importadas de Murano, Italia, daban luz a sus salones… y las butacas de suaves terciopelos sirvieron de asiento para los caballeros y damas de elite de entonces… Este Teatro, icono de la ciudad de Manaos fue construido para que aquellos aristócratas portugueses que explotaban la borracha, tuvieran un lugar “digno” donde divertirse.

EL ENCUENTRO DE LAS AGUAS

El río Amazonas se forma por la unión de dos grandes e importantes ríos: es la confluencia del río Negro, de aguas más oscuras, con el río Solimões, de aguas más claras con tonalidad arcillosa.   Y se encuentran justamente frente a Manaos. En populares embarcaciones viajamos hasta donde esa unión se produce… un espectáculo imperdible.

Ambos ríos corren lado a lado sin mezclarse entre sí por más de 6 kilómetros, se puede ver con total nitidez como las aguas negras y las marrón viajan ondulantes sin unirse, sin confundirse, sin entregarse. Impresionante verlos como danzan, como se comunican y se cortejan.

aguas del Río Negro

aguas del Río Negro

aguas del Río Solimões

aguas del Río Solimões

Este fenómeno es producido por las diferencias de temperatura, velocidad y densidad del agua de los dos ríos. El río Negro tiene una velocidad cercana a 2 km por hora y una temperatura de 22°C, mientras que el río Solimões fluye entre 4 a 6 km por hora a una temperatura de 28°C

casa flotante en tierra

casa flotante en tierra

Mientras viajábamos al encuentro de las aguas, nos llamó poderosamente la atención como la gente convive con el río; se ven las casas flotantes a lo largo de su ribera, familias enteras que desenvuelven sus vidas sobre una casa fluctuante; sobre una estructura de madera erguida sobre enormes troncos de madera que flotan en el agua.

gasolinera flotante

gasolinera flotante

Pero no solo hay casas que viajan en el río, también hay gasolineras donde expiden combustible, a donde las embarcaciones llegan a cargar sus tanques para poder continuar viaje sobre estas carreteras de agua.

Nos comentaban que es una forma de vivir para muchas familias, para muchos grupos o solitarios. Pasan su vida entera sobre el río, solo se dedican a pescar, y a dormir… pasan años sin relacionarse con otras personas que hasta llegan a olvidar su fecha de nacimiento, su nombre y su edad. Viven del movimiento de las aguas, perdieron la cuenta de cuantos amaneceres y cuantos atardeceres han visto, se olvidaron de lo que es vivir en comunidad…

KAMILA Y SIDNEY

Kamila y Sidney comiendo tapioca

Kamila y Sidney comiendo tapioca

Y se preguntarán como hemos hecho para poder hospedarnos todos estos días??? De nuevo Dios haciendo sus maravillas con nosotros. El día que recién llegábamos a Manaos, gracias a la referencia de un buen samaritano, fuimos a tocar las puertas de la organización mundialmente conocida por sus luchas por el ambiente GREENPEACE, allí conocimos a Sydney, un joven que trabaja para esta ONG quien se identificó con nuestro proyecto y de inmediato llamó a su novia Kamilia para procurarnos un techo donde dormir.

Pero no solo ha sido un techo donde protegernos de los violentos aguaceros amazónicos que hemos vivido, sino una pareja que se ha encargado de que nuestra estadía en Manaos tenga calor humano y calor de hogar. Largas horas pasamos conversando con ellos… Sydney nos cuenta de sus experiencias de vida pues es nacido en el Amazonas y ha visto por años lo que sucede en estas tierras… nos llevó a una hermosa catarata que visita desde que era niño y nos convidó a degustar una deliciosa Tapioca de castaña y Tucumán (una especie de tortilla hecha de harina de yuca rellena con un tipo de semilla oleaginosa y una especia de pejibaye rayado).

 

un día en las cachoeiras

un día en las cachoeiras

Kamila por su parte nos ha paseado por la ciudad, hemos visitado zoológicos, parques y playas de río que sirven de balnearios para los vecinos de Manaos. Ambos nos dieron esa mano amiga que sin conocernos nos abrieron las puertas de su casa, nos dieron la confianza y la oportunidad de asirnos de nuevo a la esperanza de que el ser humano es bueno por naturaleza… aunque el entorno parezca decir lo contrario.

playa del Río Negro

playa del Río Negro

Nos despedimos de Manaos, le decimos adiós a Brasil, de nuevo volvemos al Río, pero ahora la embarcación que tomaremos viajará por 7 largos días aguas arriba del Río Solimões, hasta llevarnos a Leticia, ciudad amazónica de Colombia….de nuevo dejamos tierra firme para entregarnos a la danza de las aguas, de nuevo incomunicados; una frontera más que atravesaremos, una nueva expectativa!!!

Tapioca de castaña y tucumán

Tapioca de castaña y tucumán

EL AMAZONAS DESDE LA BORDA

•5 octubre 2010 • 5 comentarios

viviendo de la esperanza

viviendo de la esperanza

Dos días antes de zarpar llegamos al muelle a esperar a Nelio Correa, nuestra embarcación de tres pisos encargada de adentrarnos a las achocolatadas aguas del Amazonas. Ubicamos un espacio en el segundo piso para colgar nuestras hamacas y garantizarnos una buena vista hacia el exterior.

una semana en el Barco Nelio Correa
una semana en el Barco Nelio Correa

Poco a poco fueron llegando más viajeros, más familias, más historias… las hamacas multicolores cada vez más juntas nos anunciaban el hacinamiento en que viajaríamos. Y así fue; es difícil calcular la cantidad de personas y personajes que se embarcaron en Belem y en los puertos posteriores; familias enteras que con cuatro generaciones representadas abordaban la embarcación trayendo consigo todo lo que tienen en la vida: sus camas, colchones, cajas de ropa, electrodomésticos y quizás mucha nostalgia de dejarlo todo para buscar nuevas oportunidades en tierras lejanas, tierras amazónicas, tierras extrañas.

Después de que los cargadores colmaron las bodegas y todo el primer piso con toneladas de cebolla, papas, cajas y casas enteras… nuestro Nelio Correa pitó tres veces anunciando la salida con tres horas de atraso; serían las nueve de la noche cuando dejamos puerto firme y nos lanzamos a la suerte del Río Pará.

el límite del espacio
el límite del espacio

abordo y al borde
abordo y al borde

La oscuridad no permitía divisar lo que había en la orilla del río, parecían simplemente sombras que dejábamos atrás, la noche fue larga y fría, pero el movimiento del barco y el incesante sonido de las aguas nos arrullaron hasta dormirnos.

El llanto de los niños nos despertó antes de que despuntara el alba; apenas serían las 5 de la mañana pero la vida en el barco ya se empezaba a agitar. Las madres corrían a bañar a sus hijos, los hombres corrían para servirse café mientras el personal del barco preparaba el desayuno. El barco seguía su curso sobre los canales del Río Pará y allá afuera de la borda también empezaban a dibujarse las historias de personas que viven del río y de lo que este les da.

a la ribera del Pará
a la ribera del Pará

la floresta de los canales
la floresta de los canales

Aquellas sombras que se dibujaban en la noche el sol las develó; eran cientos de árboles y palmeras que adornan las riberas del río; los densos manglares parecen barreras naturales entre las aguas y el bosque; las humildes viviendas de maderas añejas son refugios de familias numerosas que solo viven de los frutos del agua, de algún cultivo y de la buena voluntad de los que viajan en los barcos.

Mientras avanzábamos hacia el Amazonas decenas de pequeñas canoas salían al encuentro del barco; al principio no entendíamos por que lo hacían; cual era el motivo de desafiar el imponente avance del barco con aquellas angostas y frágiles embarcaciones. Vimos como desde el interior del navío lanzaban bolsas plásticas al Río; al principio pensábamos que era basura tirada por algún inconsciente pero luego entendimos que es costumbre que los pasajeros de los barcos lancen ropa y comida para estas familias sin recursos que viven en las orillas.

por la ayuda
por la ayuda

provienen de las entrañas de los canales
provienen de las entrañas de los canales

Salían canoas de todas partes del Río, a veces conducidas por las madres mientras sus pequeños niños hacían equilibrio en el borde para alcanzar la ayuda; otras eran conducidas por niños o niñas que quizás apenas contaban con un dígito de edad. Era increíble ver como parecían provenir de las entrañas de la selva, de su interior remaban con la esperanza de volver con al menos una o dos prendas. Algunos lograban pescar un paquete; otros regresaban sin nada a casa, a esperar que otro barco se acercara.

ventas de camino
ventas de camino

Y mientras la vida en el barco tomaba su ritmo y el tiempo empezaba a correr más despacio, afuera las pequeñas lanchas de remo luchaban contra la corriente para acercarse más hasta lograr con mucha pericia engancharse a la nave. Esa es su forma de ganarse la vida, arriesgándola para poder subir a bordo y vender sus productos –camarones de río y jugos de acaí-, después de nuevo descendían hasta soltar su pequeña canoa y volver a la suerte del río, a la espera de la siguiente embarcación.

Y la necesidad es tal, la pobreza es tal, el hambre es tal que la edad no importa; muchas de estas pequeñas canoas vienen piloteadas por niñas que de lugar de ir a la escuela, pasan el día en las aguas del río procurando vender sus productos y recibir ayudas. Exponiéndose a los peligros y riesgos de subir a embarcaciones comerciales, pesqueras o incluso clandestinas. Jugándose el chance de ser víctimas de traficantes y de abusadores. Nos contaban que justo en el Estado de Pará, y el de Amazonas es donde los índices de tráfico de personas, de órganos y de explotación sexual comercial son mayores. Quizás muchos de estos niños que reman hacia las embarcaciones, no regresan a sus casas pues resultan presas fáciles de los delincuentes y explotadores.

SIENTIENDO EL AMAZONAS

Después de 22 largas y extenuantes horas de navío, el capitán nos comentó que a tan solo 40 minutos estaríamos dejando las aguas del Río Pará para incursionar en las del AMAZONAS… nuestra expectativa aumentó, el corazón palpitaba más fuerte y la emoción nos envolvió. Era de noche, noche sin luna, noche sin luz, pero claramente supimos que ya habíamos entrado en el mundo amazónico… el ambiente cambió por completo, innumerables y extraños insectos empezaron a abordar el barco, el clima caliente y húmedo empezó a sofocarnos y el aire parecía enrarecido y pesado. Una fuerte migraña sacudió la cabeza de Laura y una intensa energía comenzamos a percibir…

amanacer en el Amazonas

amanacer en el Amazonas

la otra orilla del río Amazonas

la otra orilla del río Amazonas

De nuevo vimos salir el sol, pero ahora brillaba con más fuerza, con más intensidad, con más encanto sobre las aguas del Río Amazonas  Empezábamos un nuevo día… el corre corre de las mujeres, el llanto de los niños, los hombres buscando café…y a eso de las diez de la mañana la monotonía surgía. Las mujeres entablaban largas conversaciones entre ellas, abanicándose con alguna prenda de sus hijos mientras se compartían experiencias de vida; los hombres dividían su tiempo entre dormir, conversar o jugar dominó y cartas. Los más jóvenes preferían la estridente música de forro (un tipo de reguetón propio de Brasil), o buscar alguna conquista pasajera. Otros en cambio preferían seguir durmiendo pese al calor y al bullicio. Todos esperando que el reloj marcara las 12 para almorzar arroz, frijol, macarrón, carne y farofa (harina de yuca mezclada con aceite y cocinada a fuego lento), dormir una siesta y esperar que la cocina abra de nuevo sus puertas para vender la cena.

entre hamacas

entre hamacas

jugando naipe y dominó

jugando naipe y dominó

Los días en el barco son muy largos, las horas no avanzan, el reloj parece no tener prisa… a veces el barco navegaba cerca de alguna de las orillas del Río y entonces podíamos ver lo que pasa en ellas. Largas extensiones verdes colmadas de árboles se ven interrumpidas por también largas extensiones de potreros y ganadería. La deforestación y tala ilegal de árboles es evidente e indiscreta… vimos como transportan hacia el Río enormes troncos de árboles que cortaron selva adentro y que entre muchas personas y ayudados de caminos de troncos logran remolcar hasta la orilla para después trasladarlos de forma ilegal y solapada hasta los aserraderos y compradores de esas maderas preciosas. Son cientos de hectáreas deforestadas, cientos de hectáreas inertes y vacías que golpean la vista y el corazón; cientos de especies, de flora y de fauna que muere y se extingue cada vez que un gigante de madera cae al suelo…La tala ilegal lamentablemente es una práctica muy común en la Amazonía, algunos lo hacen para vender sus maderas mientras que otros talan para crear zonas de pastoreo y dedicarse a la ganadería. Pero sea el motivo por el que se haga, sin duda alguna este Pulmón del Mundo está amenazado de muerte… está muriendo poco a poco y con él la vida del Ser Humano… sencillo: sin árboles no hay oxígeno, sin árboles no hay agua y sin agua no hay vida…

un daño irreversible

un daño irreversible

De vez en cuando la monotonía del día se rompía gracias al salto de un delfín juvenil; se les ve de todos los colores, los hay grises, azules y los famosos rosados… tuvimos la oportunidad de verlos en familia, en pareja y en solitario. Son más grandes y más lentos que los de agua salada, pero siempre disfrutan de jugar, saltar y nadar largas distancias. Los patos de cuello negro también comparten las aguas con los delfines y las aves que sobrevuelan en la superficie en procura de pequeños peces.

Por los aires

Por los aires

Raimundo y sus hijos Leandro y Ana Carolina

Raimundo y sus hijos Leandro y Ana Carolina

Y al interior del barco las historias de vida también transcurrían… se comparten tantas horas juntos que la amistad y la hermandad fluyen con rapidez. Ya no solo se sabe quien está en la hamaca de al lado sino que conoces su vida y su realidad. Raimundo, un joven padre de tres hijos está viajando con dos de ellos de vuelta a su natal Boa Vista (frontera con Venezuela). Su matrimonio no dio para más y él se hará cargo de sus dos hijos mayores; Leandro y Ana Carolina. Como no tenía plata para pagar hotel, debió dormir en la estación de autobuses una noche mientras el barco llegaba al puerto para poder embarcarse. Solo tenía dinero para un tiquete y no le alcanzaba para poder comprar los almuerzos ni las cenas que venden en el barco. Acostumbrado a trabajar y a la pobreza, se ofreció a ayudar en la cocina del barco, lavando platos y preparando comidas a cambio de que le dieran gratuitamente la comida y los pasajes de sus hijos; él estaba dispuesto a no comer durante el viaje con tal de que sus hijos si lo hicieran. Pero la amistad se alimenta de solidaridad, entre todos invitábamos a Raimundo a un platillo, a una fruta, a un bocado… al despedirnos de él le felicitamos por su coraje y empeño en sacar adelante a sus adorables hijos y empezar su nueva vida de familia.

Paola, su esposo e hija dejaron su casa en el Estado de Maranhâo para asentarse en Manaos, transferidos por la empresa en la que ambos trabajan. En la embarcación llevaban no solo sus bienes y toda su ropa sino también la nostalgia de lo dejado y la expectativa de lo venidero. Paola vería a su hermano y a su hermana que viven en Manaos, tiene 20 años de no verlos… y estarían en el puerto esperándolos con los brazos abiertos.

muchas horas en las hamacas

muchas horas en las hamacas

El Sargento como le decíamos todos, un hombre extrovertido y alegre que es policía militar desde hace 20 años, decidió viajar en el barco para conectarse con las realidades de las personas y familias necesitadas. Su estresante trabajo de policía y su matrimonio roto lo llevó a la depresión y a la incapacidad temporal, está levantando de nuevo su vida para poder continuarla a sus 42 años de edad. Esta viajando de vuelta a Manaos para reincorporarse a su trabajo y esperar pensionarse en pocos años.

Todas estas historias y otras más se comparten, se sufren y se viven en el barco… son tantas horas juntos que las murallas individuales se abren y permiten adentrarse en la vida de los demás.

embarcaciones de gran calado cruzando el Amazonas
embarcaciones de gran calado cruzando el Amazonas

la vida en una canoa
la vida en una canoa

la vida en un barco
la vida en un barco

El Río Amazonas es como una enorme carretera de agua, es el único medio de comunicarse entre pueblos y caseríos; sus aguas a veces turbias y a veces diáfanas son cursadas por pequeñas embarcaciones movidas a remo o a motor, también son el medio para embarcaciones de gran calado que llevan de todo tipo de bienes hacia el Atlántico o hacia el interior amazónico. Un tráfico intenso que no distingue entre día y noche; son 24 horas de navegación constante… de vez en cuando un puerto lo aproxima a tierra firme, pero otros pasan días enteros sin acercarse a la orilla.

La paciencia, la tolerancia, el autocontrol y la madurez emocional son recursos muy valiosos y sumamente necesarios para convivir en una embarcación con tantas personas, tantos niños, tantas formas de vida y costumbres tan disímiles unas de otras. Madres y padres que no atienden a sus pequeños y estos corren a la libre por toda la borda sin que conozcan ni valoren el peligro de caer al agua.  Gente que acostumbra botar basura al suelo o al río, familias que se acomodan entre ropas tiradas al suelo, entre ollas sucias y cajas vacías. Servicios sanitarios mal lavados o saturados… hamacas hacinadas y espacios atiborrados. Fueron 8 días de viaje, 8 días de largas conversaciones y horas de introspección, 8 amaneceres y 8 atardeceres; 192 horas mirando el río desde la borda. De día el barco cobraba vida gracias al bullicio de la gente, por la noche el frío nos abrazaba y el motor de Nelio Correa nos arrullaba… un avance lento y paulatino de 1680 kilómetros para llegar a puerto firme: MANAOS el corazón del Estado Amazónico…

atardecer en el Amazonas
atardecer en el Amazonas

AGUAS SALADAS; AGUAS DULCES

•26 septiembre 2010 • 7 comentarios

las formas de la naturaleza

las formas de la naturaleza

Recién llegábamos de hacer unas tomas para nuestra entrevista en la televisión de Cascabel cuando un joven apuró su paso para alcanzarnos; surgieron las preguntas sobre nuestro viaje y ante tantas anécdotas e historias, optó por invitarnos a cenar en su Pizzería Moriá. Así conocimos a Enrique, dedicado a su familia, a su empresa y al deporte; un ejemplo de emprendimiento y éxito que ha tejido con mucho esfuerzo, pues empezó vendiendo pizzas por una ventana y cuatro mesitas… sus trasnochadas han valido la pena, hoy su pizzería es la única en Cascabel y se mantiene siempre recibiendo comensales amigos y extraños.

Enrique y su famila

Enrique y su famila

Terminamos hospedados en su casa, compartimos la mesa con su esposa Efigenia, sus hijos Enrique y Eduardo y sus padres María y Juan; fueron varios días de participar de sus espacios y sus vidas, cada vez que nos sentábamos a la mesa no solo disfrutábamos de riquísimas comidas tradicionales sino del cariño y la sinceridad con que nos abrieron sus puertas y hasta consejos de cómo criar a Pedalinho nos dio doña María quien disfruta de la compañía de  tres enormes gatos algunos recogidos de la calle y otros comprados.

Doña María

Doña María

Definitivamente, cuando tenemos la oportunidad de compartir tantos momentos con una familia es que reafirmamos que la belleza de un país no lo hacen sus paisajes ni sus escenarios de postal, sino su gente, la sinceridad y transparencia de su pueblo, la humildad de dar lo que tienen, lo que más les sobra: cariño y bondad…

Una noche antes de nuestra partida Enrique nos contó que ya tiene fecha para realizar su tan postergado y deseado viaje en bicicleta hacia Natal, será en noviembre de este año cuando haga un pequeño paréntesis en su diario corre corre y se entregue a disfrutar del pedal, de la carretera y de viajar más allá de sus fronteras y de la divisa territorial. Un espacio necesario que debemos hacer todos en el camino para redescubrirnos y tomar las fuerzas y el coraje necesario para continuar lo que la vida nos tiene preparado.

Que Dios los bendiga y muchas gracias por ser nuestra familia Cascabelense…

amanecer en el Atlántico
amanecer en el Atlántico

Óptica Maranata
Óptica Maranata

Con el amanecer nos dimos una escapadita hasta Fortaleza, capital del Estado de Ceará (como a unos 70 km de Cascabel), teníamos que averiguar sobre los autobuses que viajan a Belem, además teníamos que llevar a Pedalinho al veterinario para que lo revisara y le extendiera un certificado de su óptimo estado para poder viajar en transporte público y aprovechamos además para que Wagner se hiciera sus lentes deportivos pues los que traía se empezaron a reventar por tanto sol y exposición a todo tipo de climas y temperaturas. Fernanda Farias fernandacfbb@hotmail.com fue la doctora veterinaria que atendió a Pedal, no nos cobró la consulta ni la certificación pues entendió de inmediato que se trataba de un gato milagro, rescatado de la suerte de la calle y que hoy es un ciclogato que recorrerá muchos kilómetros para llegar a su nueva casa en Costa Rica. Fernanda le dio el visto nuevo a Pedal no sin antes hacerle mucho cariño y sonidos extraños que quizás no se los enseñaron en la Universidad pero si su vocación y amor por los animales.

Francisco y Ayula nos atendieron en la Óptica Maranata maranata.centro@hotmail.com con la seriedad que amerita y la responsabilidad profesional vieron el caso de Wagner. Hicieron unas cuantas recomendaciones de color y materiales y se comprometieron a entregar los lentes incluso antes del plazo acostumbrado. Les expusimos de nuestra condición de viajeros y de nuestro flaco presupuesto y de forma muy amable nos hicieron un significativo descuento. Y tal como lo prometieron, los lentes estaban listos justo antes de que abordáramos el bus hacia Belem, a tiempo para que Wagner pueda apreciar con nitidez la exhuberancia amazónica que nos espera.

Nos preparábamos para pedalear unos 15 kilómetros para ir a pasar los últimos días en la playas vecinas de Cascabel, cuando doña Cleta (la bicicleta de Laura) sufrió un serio desperfecto mecánico, se quebró la bocina delantera, justamente la que  también sirve de dínamo para dar luz a la bici, pero lo peor de todo es que no rodaba ni un centímetro, pues su eje se rompió a la mitad… La dejamos en un ciclo de confianza de Enrique y seguimos nuestro viaje a la playa (Laura en bus y Wagner en bici).

cuando la marea baja
cuando la marea baja

Piernilla y Scooby
Piernilla y Scooby

Barra Nova… que forma de despedirnos de las playas brasileñas!!!, llegamos casi con la noche así que apenas nos dio tiempo de ubicar donde acampar y armar nuestra carpa. “Piernilla” nos ayudó en eso, él es un joven empresario del pescado y mariscos que mueve no solo sus embarcaciones pesqueras sino a un pueblo entero. Él recibe pescado de muchos de los pescadores de su comunidad, le da trabajo a su gente y vende los productos en su región e incluso en Estados a cientos de kilómetros de distancia. Piernilla nos facilitó un hotel abandonado para que acampáramos, nos dio luz, agua y hasta pescado para cenar. Su perro Scooby estuvo algo curioso por saber que llevábamos dentro de aquella caja transportadora que parecía un gato, husmeó un poco pero al simple silbido de su dueño corrió hacia sus pies.

A la mañana siguiente un espectáculo se dibujó ante nuestro ojos, aquella playa no se reservó nada… mostró todo su encanto y su belleza. Su marea baja dejaba al desnudo las marcas del agua en la arena, los surcos esculpidos por las saladas aguas del Atlántico. Las arenas no se definen… quieren ser sepias y otras luchan por mantenerse blancas… las dunas erguidas y majestuosas ponen su pecho al viento y la suave entrega de las aguas dulces del río parecen danzar con el mar.

Las piscinas naturales seducen la vista y los sentidos… las cálidas y transparentes aguas  encantan el espíritu… las suaves arenas parecen felpas que acarician los pies… y la persistente brisa refresca el alma y la piel.

marea alta
marea alta

el poder del viento
el poder del viento

La fuerza del viento se aprovecha de muchas formas, los rígidos molinos generan energía eólica mientras los aventureros prefieren combinar el surf con el parapenter en un deporte muy popular llamado kitesurf.

Cuando la marea sube la belleza se intensifica, el escenario cambia y los pescadores se lanzan a la suerte del mar. Algunos caminan hasta lograr un buen cardumen, otros optan por remar sus pequeñas balsas para moverse más lejos y más rápido, como compitiendo con el reloj y con las corrientes. Lanzan una y otra vez sus redes al agua, algunas veces logran robarle al mar lo que es suyo, otras veces el mar no les entrega nada. Pero eso no los desanima, estos hombres de piel curtida día a día vuelven para dialogar con las aguas… una comunicación ancestral, un oficio heredado, un instinto de conservación…

el camino de los pescadores
el camino de los pescadores

el arte de la pesca
el arte de la pesca

primeras escaladas
primeras escaladas

Con semejante paisaje natural nos despedíamos de la costa Brasileña, donde el sol nace cada mañana y trae consigo miles de historias, de vidas sencillas y convulsas, de tristezas y alegrías, de salados y dulces… Disfrutamos al máximo nuestros últimos días de sol y arena, de esa callada y a la vez audible meditación con el vaivén de las aguas, de aquella mezcla de placer y descanso… 3400 kilómetros pedaleados, 3400 kilómetros disfrutados, 3400 kilómetros de historias escritas en la arena.

Decirle adiós a la costa brasileña significó repasar cada momento vivido en ella, cada pueblo recorrido, cada historia de vida compartida. No se trata tan solo de pedalear por pedalear,  se trata de un viaje por la geografía de un país rico en cultura, en costumbres y en tradiciones. Se trata de aprender de cada día algo nuevo, de un crecimiento inevitable e imborrable que dibuja nuestra geografía interna.

Pedalinho en la playa
Pedalinho en la playa

HACIA AGUAS DULCES

Nuestra última etapa brasileña está por empezar, el pulmón del mundo, el corazón de América,  EL AMAZONAS devela sus secretos y nos compartirá sus encantos. Tomamos un autobús desde Fortaleza hasta Belem, fueron 28 horas de viaje para adelantar 1600 kilómetros; algo cansados pero sintiendo la fuerza del Amazonas llegamos a la capital del Estado de Pará, donde el Río más importante y grande del mundo deposita sus aguas al mar.

el muelle
el muelle

Desde acá tomaremos una embarcación que viajará río arriba por más de 5 días hasta adentrarnos en el estado Amazónico, Manaos será nuestra próxima capital estatal, pero a diferencia de las otras, esta está justo en el corazón de la Amazonía, donde la vegetación es exuberante, las especies animales son incalculables y donde habitan más del 98% de los indígenas del Brasil.

Serán muchas horas de barco, de dormir en hamaca, donde el Internet y los celulares no operan, serán horas dedicadas a descubrir como el ser humano ha logrado sobrevivir en esta abundancia de verdes…

Belem de Pará desde el balcón
Belem de Pará desde el balcón

BR-304

•18 septiembre 2010 • 10 comentarios
Retrato de Suramericaencleta por Sabrina Becerra

Retrato de Suramericaencleta por Sabrina Becerra

Gracias a Edinara, dueña del Camping da Pipa, http://www.pipa.com.br/campingdapipa/index.asp le sacamos el jugo a la hermosa playa de Pipa en el estado de Río Grande del Norte.

Edinara de camping da Pipa

Edinara de camping da Pipa

Nara –como se le conoce- es una entusiasta ciclista y una excelente anfitriona, cuidadosa de cada detalle en su camping y buena conversadora. Oriunda de Natal pero con más de 10 años de vivir en Pipa nos contó como ha cambiado este paraíso costero, como ha crecido de forma exponencial en los últimos años y que lamentablemente de forma descontrolada y preocupante. Hoy Pipa es un importante destino turístico y habitacional, todos quieren tener su casa de veraneo y pasar los fines de semana recorriendo sus arenas, su vida nocturna tan bohemia y sus acantilados recorrerlos en buggies y cuadraciclos. El turismo es una buena forma de que la economía se desarrolle, pero debe existir un equilibrio entre el crecimiento y la conservación de la naturaleza y de las maravillas escénicas que tiene Pipa. Mientras nosotros tomábamos las fotografías en aquellas grandes paredes de roca y tierra, los carros de todo tamaño se paseaban por estas mismos muros naturales sin considerar que pueden sufrir un alto impacto e incluso estar en peligro tanto las vidas de las personas como de derrumbes de estas murallas. Nara tiene un alto concepto de conservación, le preocupa el medio ambiente, le interesa conservar ese paraíso llamado Pipa…. y todos deberíamos de preocuparnos también.

República Aldeia

República Aldeia

Después de un fuerte abrazo de despedida y de pedalear algunos kilómetros por la endurecida arena de marea baja, nos pusimos al ruedo sobre el asfalto que nos conduciría hasta Natal, capital del Estado. A poco menos de 65 kilómetros encontramos a nuestros anfitriones República Aldea http://renascernaaldeia.wordpress.com/, unos jóvenes estudiantes de ecología que comparten un departamento y un concepto de vida. Abren las puertas de su Aldea para quien necesite de un espacio para dormir, para bañarse y para disfrutar inclusive de buena música y una buena conversación. Una manera muy interesante de interactuar con otras culturas y formas de pensar, una centro de intercambio de experiencias y vivencias en todo idioma, una verdadera República independiente donde el sentido de la pertenencia parece no existir, las fronteras del individualismo se abren para dar paso a la cooperación. Adelante chicos con esa visión de mundo, las buenas ideas y las mejores experiencias siempre provienen de las personas que se animaron a hacer las cosas diferente!!!

y llegamos a la Con Chin China

y llegamos a la Con Chin China

Una persistente lluvia parecía amenazar nuestra salida de Natal, debíamos enrumbarnos hacia Fortaleza (poco más de 550 km), decidimos de todas formas salir a pedalear… recién empezábamos la jornada cuando descubrimos que habíamos llegado a la CONCHINCHINA, siempre habíamos oído hablar de ella pero no sabíamos que realmente existía. Definitivamente un viaje en bicicleta te puede llevar muy lejos… después de la foto para el recuerdo y de nuestro paso por la Con Xin China, nuestro camino se bifurcaba frente a nuestros ojos.

Con mapa en mano y después de varias recomendaciones decidimos tomar la carretera BR-304, esta viaja un poco más por el interior del Estado, es menos transitada, bastante plana y con mejor asfalto y espaldón -condiciones óptimas para pedalear- pues la otra ruta que nos mostraba el mapa era similar aunque más angosta y mucho más transitada por camiones. Sin pensarlo, nos decidimos por la BR-304. Una fuerte corazonada nos hizo elegir ese camino…

Iguana

Iguana

Jonathan de Santa María

Jonathan de Santa María

Pese a la lluvia y la salida algo tardía logramos pedalear unos 65 km, llegamos a Santa María, un pequeño pueblo de ritmo pausado, con algunas cuantas casas a un lado y otro de la carretera. Jonathan –un joven profesor de primaria- nos cedió su cama para que pasáramos la noche más cómodos. Dormimos temprano pues nuestro despertador también sonaría temprano. Mientras estábamos alistándonos, el insistente maullido de un pequeño gato nos inquietó, se escuchaba tan cerca pero tan frágil que no lográbamos dar con su paradero. De pronto doblando la esquina apareció aquella diminuta figura de escasos 10 centímetros con sus ojos azules recién abiertos al mundo, su caminar apenas aprendía a dar paso, su fuerte maullido aún con fuerzas parecía pedirnos ayuda. Inmediatamente Laura lloró desconsoladamente y Wagner no podía ocultar su cara de tristeza y preocupación. Como puede ser que el Ser Humano tire a la calle semejante criatura??? Que clase de persona es aquella que sin cuestionarse ni conmoverse decide abandonar un animal indefenso y dependiente??.

Lau alimentando a Pedalinho

Lau alimentando a Pedalinho

Hemos visto como es lamentablemente generalizado que en nuestros países latinoamericanos no exista un trabajo conciente y permanente de castración de mascotas, son escasas las iniciativas al respecto, y es que la castración de perros y gatos es incluso un asunto de salud pública. Imagínense que una gata puede quedar preñada cada 78 días, es decir, que podría tener hasta 4 veces crías por año, la perras unas 2 veces al año. Si no tenemos la capacidad de cuidar de forma adecuada todas esas crías entonces pensemos en la castración; un método sencillo y económico. Debemos crear conciencia de que los animales domésticos necesitan ayuda, necesitan de nosotros, necesitan cuidados y alimentarse bien… no se trata de dejarlos que se multipliquen a la libre y luego tirarlos a la calle a que corran suerte. Por esa inconciencia sumada con la de los conductores es que nos encontramos tantos animales muertos a nuestro paso por las carreteras… hagamos conciencia y castremos a nuestras mascotas!!!   .

 

así es como llevamos a Pedal

así es como llevamos a Pedal

Así conocimos a nuestro nuevo compañero de viaje… su nombre es PEDAL aunque ya le decimos PEDALINHO. Es un macho de apenas 30 días de nacido y que pesa 180 gramos, viaja en una caja plástica de verduras que Wagner le improvisó como jaulita, se alimenta de una mezcla de leche de soya, miel y huevos de codorniz que hay que darle con jeringa pues no sabe beber solo. Duerme casi todo el día y solo maulla para pedir comida y hacer sus necesidades. Creemos que es el primer ciclogato que viaja a esa edad haciendo largos recorridos bajo condiciones tan extremas… es un verdadero campeón que sobrevivió al abandono y a la desconsideración del Hombre y hoy tiene la oportunidad de vivir!!!

el calor del asfalto

el calor del asfalto

La BR-304 te interna a zonas y poblados muy áridos, pueblos que se levantan en lugares donde no llueve en todo un año, donde la vegetación es seca, espinosa y baja, donde el agua potable escasea y tiene que ser comprada a camiones cisterna, donde la vida apenas parece que respira. Sin duda el 11 de setiembre lo recordaremos como el día más difícil de nuestro pedal en Brasil; el calor era extremo, el asfalto parecía hervir, la brisa detuvo su soplo y los 39 grados centígrados deshidrataban nuestros cuerpos y agotaban nuestras reservas de agua.

Décimo batallón de la Policía Militar de Assú

Décimo batallón de la Policía Militar de Assú

Exhaustos llegamos los tres a Assú (segundo día en bicicleta de Pedal) y gracias a la policía militar pudimos tomar buen baño, buena comida y recuperarnos de ese golpe de calor que nos lastimó por varias horas. Al día siguiente de nuevo el sol parecía no dar tregua, apenas pudimos adelantar unos 20 kilómetros y gracias a la ponchadura de una llanta y a la única sombra de un árbol

Familia Becerra

Familia Becerra

de mango pudimos conocer a Paulo Becerra y su familia, dueños de la Hacienda Meladinha que con mucho esfuerzo y planificación han podido sacar adelante sus cultivos de mango, sandía y melón con sistemas de riego que han administrado eficientemente pese a la escasez de lluvias. Compartimos de su cotidianidad por varias horas, conversamos con su familia y hasta Sabrina (su hija de 9 años) nos hizo un hermoso retrato de nosotros incluyendo de Pedal y Rosendo. Una noche muy familiar y refrescante.

marañonero (cajueiro)

marañonero (cajueiro)

Las altas temperaturas que caracterizan esta zona brasileña nos obligaron a madrugar más… cuando el reloj marca las 4 de la madrugada (1 a.m. en Costa Rica) nos levantamos para estar listos en carretera a las 6 de la mañana… a esa hora ya empezamos la jornada de pedal. Gracias a que el camino es bastante plano, hemos podido avanzar rápidamente como huyendo del calor, de hecho rompimos todo un record para suramericaencleta, logramos hacer 100 kilómetros de distancia en apenas 4 horas y media, sin que el calor nos golpeara tanto. Hemos madrugado cerca de 5 días, empezando a las 6 de la mañana y llegando a destino a la hora de almuerzo… pero solo así hemos podido ganarle la partida al inclemente sol y a las extensas distancias brasileñas.

la frescura de los marañones

la frescura de los marañones

Y es que la carretera no ofrece ni una sola sombra de árboles, no entendíamos porque si es una tierra rica en producción de marañones o cajú como se le dice acá en Brasil y la respuesta surgió kilómetros después. Si bien es una tierra muy árida también es una tierra muy fértil, pero en su subsuelo está cargada de petróleo… el Estado de Ceará es uno de los más ricos en este hidrocarburo y su explotación ha provocado que grandes extensiones de terrenos y plantíos hayan sido deforestados para poder ubicar los pozos y maquinaria extractora de aquel preciado oro negro… Que contrariedad por un lado nos comíamos un delicioso marañon de tonos anaranjados y por otro lado el paisaje deforestado por la actividad petrolera nos servía de escenario… un momento para reflexionar.

"Bosques" de petróleo

"Bosques" de petróleo

De nuevo el reloj nos levantó de madrugada para llegar hasta nuestro destino actual: Cascabel un buen almuerzo con arroz y frijoles acompañados de una gaseosa de cajú nos hizo recuperar la fuerza.

almuerzo con arroz, frijoles y gaseosa de marañón

almuerzo con arroz, frijoles y gaseosa de marañón

entrevista de TV

entrevista de TV

Y las primeras imágenes de PEDAL se harían famosas… una televisora local nos ayudó con un lugar para dormir y nos dedicó prácticamente un programa en vivo a nosotros. Así que la familia crece, Rosendo encontró con quien entretenerse, Pedal agradece a la vida la oportunidad de sobrevivir y nosotros hemos reforzado aún más la templanza y la determinación gracias a esta BR-304…

BR-304 de Natal a Fortaleza

BR-304 de Natal a Fortaleza

PRAIA DA PIPA…SIN PALABRAS

•10 septiembre 2010 • 7 comentarios
al borde del abismo

al borde del abismo

delfines en la orilla

delfines en la orilla

entre los riscos

entre los riscos

los sepias del mar

los sepias del mar

desde las terrazas

desde las terrazas

 através de los sólidos

a través de los sólidos

sobre los arrecifes

sobre los arrecifes

arrecifes veteados

arrecifes veteados

espinozas

espinozas

SKINA SPORT WEAR

SKINA SPORT WEAR

...huellas

...huellas

cangrejo

cangrejo

desde arriba

desde arriba

fin de la jornada

fin de la jornada

cayendo la noche

cayendo la noche

sin palabras

sin palabras

MATICES DEL NORDESTE

•3 septiembre 2010 • 3 comentarios

tomando un baño

tomando un baño

Para llegar hasta Porto do Galinha tuvimos que pedalear 92 kilómetros de congestionadas carreteras, bajo altas temperaturas y hasta tuvimos que empujar las bicicletas por un camino de barro batido que nos dejó exhaustos y completamente sucios. Así conocimos a Claudio, un joven que divide su tiempo entre atender la posada  Porto das Pedras y dar clases de karate a jóvenes y niños en riesgo social.

Claudio

Claudio

Claudio nos ayudó a hospedarnos con un buen descuento a escasos metros de la playa y de las piscinas naturales que pudimos disfrutar por un par de días.

Lavamos ropa, limpiamos a don Cleto y doña Cleta y nos dedicamos a disfrutar de esa playa tan visitada por lugareños y extraños. Cuando la marea baja a su punto más extremo, la playa parece tomar vida, cientos de personas caminan, nadan o van en pequeñas embarcaciones hasta donde se forman aquellas peceras enormes de mar entre los extensos arrecifes que caracterizan Pernambuco. Tomar un baño entre los peces multicolores que permanecen en esas albercas es una experiencia única, sentir como sus colas golpean suavemente la piel y colman el lugar de diversos tonos y movimientos es algo que no tiene igual.

Y mientras Porto do Galinha nos brindaba ese merecido descanso después de largas jornadas de pedal, el viaje nos estaba preparando nuestra próxima parada. Conversamos escasamente 15 minutos con Pierre, un suizo que estaba con su pareja por esas playas y que cuando vio nuestras bicicletas cargadas de alforjas, sin duda se sintió reflejado en ellas. Él hizo un viaje sobre dos ruedas por América hace tres años (desde Canadá hasta Argentina) en 8 meses por lo que sabe lo que es la magia de la bicicleta. Nos puso en contacto con su amigo de infancia y coterráneo Julien, quien comparte su vida con Alice (una brasileña nacida en Olinda, Recife con fuertes raíces africanas pues sus padres son de Angola). Julien es arquitecto y Alice es una multifacética mujer que divide su vida entre el periodismo, la producción de documentales y programas de televisión y los teclados que cada semana toca en un bar nocturno de la bohemia Olinda.

cena con Julien y Alice

cena con Julien y Alice

Tienen varios proyectos en conjunto, pero sin duda el que más les desvela y les ilusiona es el de rescatar el río Capibaribe; www.capibaribe.info promueven en escuelas, comunidades y barrios la importancia de no contaminar más los ríos y procurar recuperarlos inclusive para poder nadar en ellos. Su proyecto tiene fuerza, cuenta con el apoyo de varios sectores por lo que su labor de sensibilización va avanzando. Y al igual que lo hacen Julien y Alice, hay muchos ríos que debemos rescatar; se imaginan lo que puede ser nadar algún día en las aguas limpias del Virilla?? o del María Aguilar???; es posible pero debemos empezar por recuperarlos.

múltiples colores

múltiples colores

entre el follaje

entre el follaje

Comiendo açai

Comiendo açai

Olinda está a pocos kilómetros de Recife, la capital de Pernambuco, y se divide en ciudad nueva y ciudad alta. Allá arriba es donde Julien y Alice tienen su casa, así que pudimos disfrutar de ese patrimonio histórico tan lleno de vida, color, cultura y bohemia; recorrimos sus numerosos callejones empedrados, visitamos sus centenarias iglesias y galerías de arte que aprovecharon la belleza de las casas de barro y adobe de antaño para engalanar hoy día a Olinda. Un aire místico y mágico se respira en esta ciudad histórica de altura; desde donde se puede observar el inquietante movimiento de la ciudad moderna.

Salimos los cuatro en bicicleta no sin antes despedirnos de Olinda desde lo alto; ellos nos hacían tomas con su cámara de video para un futuro trabajo de producción mientras avanzábamos hacia el norte… El mar nos marcaba la ruta mientras dejábamos atrás los esbeltos edificios de Recife; la vida parecía empezar a caminar más lento, el ritmo de los pueblos costeros volvía a su parsimonioso paso; en la playa la vida de los pescadores volvía a su normalidad…

saliendo de Olinda

saliendo de Olinda

cruzando en panga

cruzando en panga

Se acabó la calle y frente a nosotros un río se abría paso entre la tierra buscando el mar, así que tuvimos que embarcarnos los cuatro y las cuatro bicicletas en una misma panga… un espectáculo imperdible!!! A como pudimos montamos a don Cleto y doña Cleta completamente armadas y nosotros sosteniéndolas con un frágil equilibrio; el remero convencido logró cruzarnos hasta la otra orilla, no sin antes dejar escapar un suspiro de cansancio mientras su frente sudaba copiosamente. Una cervecita nos levantó las fuerzas y seguimos pedal juntos los 4 por unos kilómetros más.

Alice conoció a Jose Abias (teléfono (81) 9232-6708/9920-9637) gracias a un documental que tuvo que hacer sobre él. José es un artesano que ama trabajar con lo que la naturaleza le da, usa troncos y palitos que están caídos bajo los árboles y hace de ellos figuras y personajes que le han valido premios nacionales. Los cuatro parecíamos niños jugando con aquellas hermosas figuras modulares, armando nuestros propias historias, creando música con las obras de Jose… comimos un poco de pan y queso y así nos despedimos de este maravilloso matrimonio que tenia que volver a Olinda a rescatar su río Capibaribe mientras nosotros quedábamos en manos del artista.

Jose Abias

Jose Abias

Severina (madre de José)

Severina (madre de José)

José vive de su arte, con solo estar a su lado se le puede percibir su transparente energía, su amor por la vida y su respeto por la naturaleza. Nunca corta un árbol, solo aprovecha lo que este le da, o las raíces de aquel que muere o abandonan. Deja fluir su musa no importa si es domingo, no importa si es feriado, el arte no distingue entre los días del calendario… solo fluye. Gracias a su esfuerzo, dedicación y vocación Jose ha podido construir su casa a punta de gubia e imaginación; y ahora sueña con construirle la casa a su madre Severina y abrir su propia tienda de artesanía donde pueda mostrar sus creaciones. Bien embaladas llevamos en nuestras alforjas piezas únicas construidas con sus manos que nos obsequió para que su arte trascienda fronteras. Muchas gracias Jose y cuando volvamos a Brasil sin duda lo visitaremos en su tienda…

CicloBurguer

CicloBurguer

con toda la carga para reciclar

con toda la carga para reciclar

Aline

Aline

Este nordeste brasileño es una suma de colores y contrastes que nos roban la respiración, la gente aprende a trabajar en lo que haya, no hay mucho que escoger pero si hay mucho que inventar. Algunos toman su bicicleta y salen a vender comida, otros prefieren usarla para recoger materiales reciclables para ganar unos cuantos reales, otros por el contrario prefieren volver a la tierra y sembrarla hasta ver sus frutos. Llegamos a Caaporá, un pequeño pueblo campesino donde Aline; una niña de 11 años fue nuestra ángel de la guarda. Nos vio llegar a la plaza principal, se acercó a hablar con nosotros y luego llevó a su padre Antonio para que nos conociera y nos dejara acampar en el garaje de su casa. Nos prestaron el baño, cenamos con ellos y hasta vimos un poco de tele juntos. Ya cuando el reloj marcaba las 10 de la noche, fuimos a dormir a la carpa que armamos en su terraza.

cultivando
cultivando

Damián y su hijo Rafael
Damián y su hijo Rafael

Temprano tomamos desayuno con ellos y volvimos al ruedo en busca de nuestro próximo destino playero. En menos de 48 horas atravesamos el Estado de Paraíba y entramos a Río Grande del Norte, un Estado que nos ha mostrado excelentes carreteras, con buen espaldón para pedalear y un intenso viento a favor que nos ayudó a avanzar bastante. Los puestos de frutas al lado de la carretera refrescaban nuestro paladar, la sencillez del nordestino de nuevo aparecía, un señor vendedor de piñas que con su tercer hijo en brazos atiende el público; no podía disimular su amor hacia él, tuvimos que detenernos para fotografiar su sincera sonrisa y su transparente ternura hacia su niño. Conversamos un poco con él, no sin antes regalarnos una piña y dos cajetas de coco para continuar pedal.

con las aguas del río
con las aguas del río

sábanas blancas
sábanas blancas

El reloj seguía su paso pero de nuevo historias de carretera nos detenían; ahora las lavanderas de barrio nos llamaban la atención. Son mujeres que lavan kilos de ropa ajena y propia en ríos o lavaderos municipales donde las únicas herramientas son sus manos y algunos palos que usan para aporrear las prendas; mientras sus niños juegan en las pozas del río, ellas lavan por horas los tejidos multicolores de sus vecinos y familiares. No conocen de máquinas automáticas ni secadoras, solo conocen lo que sus duras y callosas manos pueden limpiar y como tendedero usan el alambrado de púas que demarcan las propiedades privadas de los grandes hacendados… cuando sus manos se curten por el jabón y sus grietas se abren después de tantas horas de agua, aporreo y espuma, vuelven a casa con sus carretillos de construcción colmados de ropas ajenas que dejan a su paso matices de colores y aromas nordestitos….

cientos de metros de ropa
cientos de metros de ropa

lavando a garrote limpio
lavando a garrote limpio

Y para celebrar nuestros 16 meses de pedal y nuestros más de 14 mil kilómetros de esfuerzo elegimos descansar en Praia do Pipa (Playa de Pipa) cuyos parajes, riscos y oleajes nos llenarán de nuevas fuerzas para continuar…

playa Pipa en Natal
playa Pipa en Natal

UN ASUNTO DE CONCIENCIA…

•25 agosto 2010 • 6 comentarios
seguimos camino por la playa

seguimos camino por la playa

Estamos absolutamente convencidos que la mejor manera de viajar es en BICICLETA, pues no solo te da la libertad de desplazarte sin tiempos ni límites sino que también te permite conocer metro a metro un país.

Y esta última semana de pedal ha sido tremendamente aleccionadora, la carretera nos ha mostrado sus dos caras, aquella de hermosos paisajes con gente amable y sincera, pero a la vez ha dejado de manifiesto la falta de conciencia de la que el Ser Humano adolece hoy en día respecto de la naturaleza y de sus propios semejantes.

viento y lluvia

viento y lluvia

El nordeste brasileño es simplemente paradisiaco, sus mares son un crisol de tonos verdes y azulados que cautivan el ojo y los sentidos, sus arenas blancas y finas son como un extenso lienzo de terciopelo y los arrecifes que adornan la playa son un refugio de peces multicolores, caballitos de mar y hasta enormes especies como el “peixe boi” (pez toro: una inofensiva especie acuática que alcanza los 2 metros de largo y suele vérsele por estas costas de agua caliente)

verdes del mar

verdes del mar

Pero también estas maravillosas playas sufren de la desconsideración del ser humano, toneladas de basura, de bolsas plásticas, de pañales desechables, de ropa, de comida y hasta de muebles y electrodomésticos son tiradas sobre la arena o a veces los ríos usados como desagües y botaderos de basura llevan los desechos hasta el mar… y el mar no sabe que hacer con ellos; devuelve a la playa aquella basura que puede y la que no probablemente viaje largas distancias con las corrientes hasta encontrar otras playas donde contaminar o es motivo de muerte para muchas especies marinas que hoy incluso está en peligro de extinción.

basura que el mar devuelve

basura que el mar devuelve

Necesitamos pensar más en que lo que hacemos en casa definitivamente afecta nuestro entorno. El solo hecho de reducir el uso de bolsas plásticas en mucho podría ayudar el ambiente, cuando vayamos al supermercado llevemos nuestras bolsas de tela… aquellas que nuestras abuelas usaban… no vaya a ser que aquel montón de plástico que usamos y botamos vaya a matar a una de esas tortugas que con mucho esfuerzo nadan hasta la orilla del mar para desovar y mantener su especie.

Los cañales arrasaron con la mata atlántica

Los cañales arrasaron con la mata atlántica

La tierra urge de nuestra ayuda!!! Hoy se habla mucho de “combustibles limpios” y Brasil ha sido líder en el tema del alcohol como combustible para los automóviles lo cual nos parece muy importante; pero el equilibrio es indispensable; hemos recorrido más de 200 kilómetros entre los Estados de Alagoas y Pernambuco por carreteras que viajan entre plantíos gigantescos de caña de azúcar, han sido días enteros de que solo vemos caña y caña; la gran mayoría de ella es para producir dicho biocombustible, pero también ha sido un monocultivo muy nocivo para la tierra y para la gente. Por un lado, erosiona muchísimo el suelo, por decirlo así “seca la tierra” por lo que en unos 20 años esos suelos no serán aptos para sembrar; pero lo que más nos duele saber es que han tenido que talar montañas enteras, por cientos de kilómetros de “mata atlántica”, aquella que está llena de floresta, de especies de aves, insectos, mamíferos y demás flora y fauna para dar paso a la siembra de la caña.

Iguanas en la vía

Iguanas en la vía

Por ahí encontramos en medio de aquellos extensos cañales una pequeña reserva biológica de mata atlántica de apenas 3 kilómetros de extensión (desconocemos el área total); descansamos unos minutos ahí del intenso sol que nos quemaba la piel y los pajaritos se escuchaban como cantando una sinfonía a la conciencia, como queriendo decirnos que debemos revisar nuestras acciones con la naturaleza… como pidiéndonos ayuda!!!

 Pero otro gran problema de los monocultivos es que requiere poca mano de obra –si está industrializada es menor todavía-, así que los habitantes de estas zonas no cuentan con opciones de trabajo, no son propietarios de tierras que puedan cultivar, prácticamente están en manos de lo que los gobiernos puedan hacer por ellos. La pobreza es evidente, la educación casi inexistente, las familias son numerosas y viven en casitas de barro con techo de paja que ellos mismos construyen y apenas suman unos cuantos metros cuadrados para albergar a tantos integrantes, el desempleo los lleva muchas veces a delinquir; es un verdadero problema social.

viviendas de los trabajadores de la caña

viviendas de los trabajadores de la caña

Y mientras vemos todo esto vemos desde nuestras bicicletas… la campaña política acá en Brasil está subiendo el volumen y es literalmente así. Son cientos de candidatos a diferentes puestos políticos, que diputados estatales, que diputados federales, que senadores federales, que para gobernadores y presidentes, en fin, cientos de puestos están en juego el próximo mes de octubre. Los panfletos y volantes de cada candidato vuelan por los aires, aumentan la basura en las calles, en las paredes y en los carros; pero el medio que más usan los políticos acá es el llamado “perifoneo” es decir, poner a circular carros repletos de parlantes y forrados de las fotos del candidato que pasan haciendo bulla día y noche, pero a volúmenes que realmente sobrepasan los decibeles recomendados para el ser humano… una verdadera contaminación sónica que precisamente los políticos deberían de combatir.

Pastor Marcelo Gouveia DIPUTADO

Pastor Marcelo Gouveia DIPUTADO

Vicente Santos y su proyecto de biogas

Vicente Santos y su proyecto de biogas

Vicente Santos es un ingeniero agrónomo que nos tendió la mano en un pueblo llamado Marechal Deodoro –histórico y pintoresco pueblo de iglesias y casas declaradas patrimonio cultural-; él es profesor en el Instituto Federal de Alagoas, una entidad educativa orientada mucho a la formación en turismo y gestión ambiental www.ifal.edu.br . Fuimos a dar hasta ese centro de estudios gracias a que en otros lugares nos dijeron que no podían darnos hospedaje (siempre después de muchos NO viene algo muy bueno). Nos presentamos en el Instituto y Vicente nos dijo que podíamos dormir en su casa, que podíamos tomar un buen baño, prepararnos una buena cena y conversar largo y tendido… y así fue, pudimos conocer sus interesantes proyectos en el tema del biogas; como está realizando con sus alumnos estudios sobre el uso del caldo de la yuca –que es muy usada acá en brasil para hacer harina de yuca-; ese residuo suelen botarlo a los ríos y resulta que un litro de ese caldo de yuca contamina más que 70 litros de aguas residuales de una casa. Así que Vicente está usando ese material junto al estiércol de vacas para producir gas, el cual puede perfectamente utilizarse para cocinar, hacer calefacción y refrigeración  u otros usos en casa o en la industria. A Vicente le deseamos lo mejor en sus proyectos y en su sana, seria y profesional intención de cambiar la conciencia de los chicos estudiantes y políticos de su ciudad.

 

Bomberos de Maragogi
Bomberos de Maragogi

Seguimos nuestro camino en carretera y las lecciones de vida seguían apareciendo, nuestros siempre amigos los bomberos nos dieron la mano, el teniente Galvao –aventurero de corazón- nos habilitó el auditorio del cuartel en Maragogi, nos invitó a comer con ellos y hasta nos imprimió unos mapas de nuestros próximos destinos, señalándonos donde hay cuerpos de bomberos y rutas interesantes para pedalear. Definitivamente hay que tener vocación para servir, no es algo que se enseña, debe ser algo que se siente, que nazca en lo interior del ser humano y personas como el teniente Galvao nos lo confirma.

por el retrovisor

por el retrovisor

Y por que decimos esto? quizás porque esta semana hemos recibido la lección más clara de conciencia…. de que del dicho al hecho hay mucho trecho. Nos tocó pedalear bajo una persistente lluvia por unos 70 kilómetros; llegamos muy mojados, cansados y con mucha hambre a un pequeño pueblo entre cañales llamado Matriz de Camaragibe. La noche cayó temprano y nosotros apenas llegábamos al poblado; la gente prácticamente se congregaba a nuestro alrededor pues creemos que nunca habían pasados cicloviajeros por ahí; cientos de ojos nos veían de arriba abajo, la verdad nos sentíamos incómodos pues éramos el espectáculo popular de la noche. Empezó nuestra búsqueda de hospedaje gratuito, era sábado así que muchas instituciones a las que solemos tocar las puertas estaban cerradas; la Prefectura (Municipalidad), la Casa de Cultura, las Bibliotecas públicas, todas cerradas. No tenían bomberos ni defensa civil, en fin, las opciones disminuían. Werllington, un entusiasta joven que trabaja en un proyecto de teatro del oprimido, fue nuestro angel de la guarda; él habla español y se dedicó a buscarnos un lugar para dormir.

sobre los tejados del Nordeste

sobre los tejados del Nordeste

Hacía llamadas, pero nada, iba y venía pero nada, en eso se nos ocurrió ir a tocar las puertas de una iglesia (como ya lo hemos hecho en otras ocasiones y nos han dado la mano)… salió el clérigo, un señor de avanzada edad que probablemente ha estado frente a la congregación por muchos años, y también probablemente ha dado cientos de veces el mensaje del amor al prójimo, de que hay que ayudar a los demás. Cuando le expusimos de nuestro proyecto de viaje y de que necesitábamos un lugar bajo techo y seguro para poder armar la carpa: su enojo fue inmediato, su cara envejecida se frunció aún más y la molestia se asomaba por sus ojos… increíble, nos interrumpió y solo nos contestó que ellos no dan ese servicio a particulares y nos tiró la puerta en la cara…quedamos con la palabra en la mano!!!

hacia lo Alto

hacia lo Alto

Werllington muy preocupado por nosotros nos dijo que en la casa de un amigo suyo llamado “Binhia” podríamos bañarnos, que si no nos importaba que  fuera muy sencillo. Fuimos allá y era una casa de apenas dos cuartitos, sin luz, el baño era una letrina con un barril de agua para bañarse… pero nos lo dieron TODO. Consiguieron una extensión para conectarse a la luz de los vecinos, nos compraron pan y queso para cenar, nos regalaron uvas y manzanas para llevar, nos pusieron música para escuchar y hasta nos regalaron unos anillos de recuerdo; ellos verdaderamente viven la solidaridad… y lo más increíble de todo es que eran un grupo de gays y travestis que se desprendieron de lo único que tenían para dárnoslo a nosotros… ellos nos dieron la gran lección de la semana y nos confirmaron que NUNCA HAY QUE JUZGAR EL LIBRO POR SU CARÁTULA…  

Binha en su casa

Binha en su casa

FRUTOS DEL MAR

•17 agosto 2010 • 6 comentarios
óxidos

óxidos

El mar está vivo, cientos de especies vibran en sus entrañas, el inmenso espejo color esmeralda encierra secretos a lo profundo, aunque muchas veces abre sus puertas para que exploremos su rincones. Pero junto a esta enorme masa de agua, en tierra firme de cálida temperatura y sol naciente encontramos cientos de personas que viven, palpitan y disfrutan del mar y sus frutos. 

especies

especies

Cuando llegamos a Aracajú (capital del Estado de Sergipe), los bomberos no pudieron alojarnos en razón de sus modestas instalaciones, pero nosotros ya hemos aprendido a esperar que las cosas fluyan sin presionarlas, así que mientras conversábamos con algunos de estos valientes uniformados, Danilo Rodrigues, uno de los más jóvenes nos dijo que ya todo lo había arreglado, nos quedaríamos en la casa de su suegra Soledad… apenas el sol se puso, salimos acompañados por él y su esposa Lilian hacia el otro lado de la ciudad.

Soledad en familia

Soledad en familia

Doña Soledad dándonos su foto de SAPEKA

Doña Soledad dándonos su foto de SAPEKA

Después de un largo día de pedal y bastante cansados llegamos al hogar de esta alegre familia. Doña Soledad es madre de tres hijas y abuela de un chispeante nieto llamado Levi; nos acondicionaron el cuarto de una de ellas y se dedicaron a consentirnos por tres movidos días. Doña Soledad no paraba de trabajar en la cocina, todo el día preparaba variados platillos regionales para nosotros… que pescado en leche de coco, que camarón en crema dulce, que cuscus de maiz y arroz, que yuca y ñame sancochado… en fin, era manjar tras manjar que a veces no había espacio en la mesa para poder poner el plato.

Doña Soledad es una maestra de escuela que ya está pensionada, dedicó más de 35 años en educar a cientos de niños y jóvenes, pero recuerda con ojos muy chispeantes que una de las facetas de su vida que más satisfacciones le dio fue cuando animaba fiestas vestida de payasa con su personaje llamado Sapeka…. hasta que se le ilumina el rostro cuando recuerda esas extenuantes horas cuando brincaba, jugaba y gritaba con los niños que hoy posiblemente ya son padres de familia. Su espíritu inquieto, juguetón y alegre nunca se ha apagado; se mantiene siempre sonriendo y no duda volver a sus infantiles andanzas ahora que ya no escribe en pizarras, ni tiene tareas que revisar en casa.

En Aracajú comimos hasta reventar, no solo en casa de Soledad sino también de María Luzia y Augusta (hija y madre), ella es una de las bomberas con quienes conversamos el día que llegamos y que por coincidencia vive en el mismo barrio en el que estábamos hospedados, así que su flexible horario de trabajo y su espíritu solidario de por sí, dedicó muchas horas a pasearnos y entretenernos en su ciudad. Doña Augusta se lució en la cocina y en la mesa, de nuevo exquisitos platillos de frutos de mar desfilaban frente a nosotros y deleitaban nuestro olfato y paladar; pero sin duda alguna el gran secreto de la cocina nordestina es el amor con que preparan cada platillo, cada exquisitez!!!

María Luzia y su madre Augusta

María Luzia y su madre Augusta

Iván en su ciclo

Iván en su ciclo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

María Luzia es bióloga de profesión, pero por las pocas oportunidades que hay en Brasil en ese campo, decidió formarse como bombera para dedicar su tiempo a esa noble labor. Pero aún su necesidad de conservar tortugas y cuidar la fauna y flora la mantienen motivada. Trabajó hace unos años con un hermoso proyecto ambiental y de conservación llamado PROJECTO TAMAR www.projetotamar.com.br que tiene varios puestos de educación, exposición y de trabajo de campo a lo largo de la costa brasileña.

 

María Luzia y Aline, biólogas de profesión y corazón

María Luzia y Aline, biólogas de profesión y corazón

En Aracajú hay un acuario y centro de visitantes donde estudian y exhiben al público como trabajan en el tema de conservación del mar y sus especies. Fuimos atendidos por Aline Castelo, bióloga y excompañera de trabajo de María Luzia; ella nos ofreció una visita guiada a lo largo de todo el recinto construido en forma de tortuga; en sus grandes peceras conservan cientos de especie acuáticas que renuevan de vez en cuando, permitiéndoles a las cautivas volver al agua mientras otras vienen temporalmente a sustituirlas.

Ese día aprendimos muchísimo del mar, pero sobretodo de la importancia de crear conciencia de que el ser humano necesita reeducarse en sus hábitos y costumbres de tratar con la naturaleza. Aline nos cuenta como las tortugas están siendo seriamente amenazadas no solo por los depredadores naturales (pues de cada 120 huevos que incuban se estima que solo 2 de esas tortugas llegan a edad adulta) sino por acciones inconscientes del hombre… hoy muchas de las tortugas mueren porque tragan pedazos de bolsas plásticas que van a dar al mar, otras porque se enredan en las grandes redes de los buques pesqueros y muchas mueren porque son heridas por lo motores de lanchas, por pesca indiscriminada y arpones que usan para casarlas y comer su carne.

Pero la misma suerte de las tortugas están sufriendo otros frutos de mar, como las ballenas, los delfines, los tiburones y especies más llamativas como los peces multicolores, las estrellas y los caballitos de mar… hasta cuando entenderemos que el respeto es lo más importante para la convivencia y conservación de la naturaleza??? Que el Ser Humano es el principal depredador de la naturaleza y que debemos revisar la forma en que convivimos con ella y explotarla de manera racional y controlada???.

Cruzando el puente de Aracajú

Cruzando el puente de Aracajú

Y mientras nosotros disfrutábamos de esos secretos del mar… doña Cleta y don Cleto estaban en las mejores manos, Iván es el dueño de un modesto ciclo del barrio donde estábamos hospedados, él se encargó de limpiar a profundidad y conciencia a nuestros caballitos de aluminio… tuvo que dedicarles más de un día pues la arena, el barro y el polvo habían hecho estragos en sus engranajes. Las engrasó nuevamente, las dejó brillando y listas para continuar pedal por esta rica costa nordestina. Iván no solo nos hizo un buen rebajo de precio por el trabajo sino que nos regaló una llanta para que llevemos de repuesto por aquello que alguna de los “zapatitos” sufra algún problema. Muchas gracias Iván por colaborar con nuestro proyecto e identificarse con nuestro pedal!!!

 VIVIENDO DEL MAR

sin escamas

sin escamas

"Povados" del Nordeste

"Povados" del Nordeste

Conforme avanzamos hacia el nordeste, los pueblos parecen hacerse más pequeños y sencillos, las redes de pescadores cuelgan de los árboles, los hombres de piel curtida las tejen a la sombra de los almendros, mientras las mujeres con grandes cestos sobre sus cabezas salen a vender lo que el mar les cultivó.

telarañas al mar

telarañas al mar

tejiendo redes

tejiendo redes

al mismo ritmo

al mismo ritmo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Acá la vida tiene otro ritmo, otro color, otro olor, otro sentido. Las pequeñas embarcaciones en el mar evidencian que millones de brasileños dependen de sus frutos y sus secretos. Las familias tienen horarios diferentes, mientras los hombres pasan días enteros en alta mar librando luchas contra la fuerza del agua; las mujeres se ensucian sus manos para limpiar esos codiciados productos que nos regala el océano. Pocos niños van a la escuela, pero muchos desde pequeños están aprendiendo del oficio de ser pescador…

sobre las olas

sobre las olas

con las manos

con las manos

camaronero

camaronero

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Pero Paulo Lima siguió su llamado a las artes, él es un pescador que por muchos años se entregó a la suerte de las profundas aguas, pero un día dejó que su audible vocación de artista lo abordara por completo.

Paulo Lima

Paulo Lima

Paulo dejó las redes y se dedica el día entero a crear sus esculturas gracias a los pedazos de maderas que arrojan las olas; y ahora aquellas especies que conoció de cerca mientras pescaba, hoy le sirven de motivación para esculpirlas con total perfección. Nos cuenta que logra comer con la venta de ellas, pero lo que más le satisface es poder dedicarse a este arte que ama… pasar horas en su ranchito frente a la carretera escuchando el mar de fondo como una sinfonía que le inspira su talento.

Decidimos entrar a un pequeño pueblo de playa llamado Pontal do Peba gracias a que estábamos muy llenos del desayuno y no dábamos pedal alguno… el vaivén de la marea nos sedujo y decidimos descansar unos días frente a la playa. Recién entrábamos cuando de una sencilla carnicería salió Evanice Oliveira, una alegre mujer que nos invitó a sentarnos con ella y sus amigos que estaban compartiendo de unas cervecitas… así que ante esas palabras mágicas, decidimos bajar el ancla… Ya tenemos tres días entre ellos; Daniela y Bruno (hija de Licia Duarte) nos prestaron su casa para que nos hospedáramos cómodamente y disfrutemos de la sencillez y honestidad de un pequeño pueblo brasileño que vive y palpita al ritmo del mar.

 

nuestra familia adoptiva en Pontal do Peba

nuestra familia adoptiva en Pontal do Peba

FELICIDADES A TODAS LAS MADRES DE COSTA RICA.

Otro motivo por el cual nos quedamos más de un día era para poder hablar con nuestras madres en este día tan especial; pero el Internet es escaso, lento y muy limitado en estos pueblos y nos fue prácticamente imposible felicitarlas, sin embargo no hay minuto que no pensemos en ellas, no hay día que no las sintamos cerca, sabemos que sus oraciones son escuchadas… las recibimos en bendiciones cada día.

Ese quince de agosto las recordamos sentados con nuestras anfitrionas escuchando al rey de la música brasileña: Roberto Carlos… que mejor forma de viajar a la distancia que escuchando esas canciones que estaban guardadas en nuestros recuerdos y que siempre han inspirado a nuestras madres…

Otro año más que estamos lejos de ellas para poderles dar el abrazo que tanto deseamos estrecharles, pero saben que a distancia las amamos y por eso queremos regalarles esta hermosa obra de la naturaleza, que Dios esculpió con tanta belleza y esmero…. A IRMA y A SUSANA LAS AMAMOS CON TODA EL ALMA…

 

un regalo de la Creación

un regalo de la Creación

Aprovechamos para saludar y agradecer a Soraye, de PUROMTB por tenernos siempre presentes, acompañarnos a lo largo del viaje y por reabrir el foro en ese sitio web tan visitado http://puromtb.com/Foros/tabid/58/aft/1328/Default.aspx  a todos los chicos de PuroMTB les saludamos y les deseamos buen pedal…

SOBRE ARENAS…

•11 agosto 2010 • 6 comentarios
sobre arenas...

sobre arenas...

Revisando nuestro mapa de Brasil y sus múltiples caminos hacia el norte elegimos aquel que se dibuja paralelo al mar, imaginando las blancas arenas y el inmenso mar de tonos azulados susurrando a nuestra derecha. Inspirados y descansados salimos temprano al encuentro con las arenas del extenso litoral de Brasil.

asociación de vecinos de Jauá

asociación de vecinos de Jauá

La lluvia tropical también decidió salir con nosotros, así que el pedal estuvo acompañado de chubascos intermitentes que nos obligaban a escampar bajo el primer árbol o techo que nos encontráramos. Después de pasar al aeropuerto a realizar el trámite para extender la visa que nos permite estar 3 meses más en este país (tiempo que apenas alcanzará para cruzar frontera con países del norte); aún mojadas las ropas, algo tarde y gracias al presidente de una asociación comunal del pequeño pueblo de Jauá logramos bañarnos y pernoctar bajo techo y muy seguros.

la fuerza del viento

la fuerza del viento

Cory y Lilian

Cory y Lilian

Un lienzo azul que apenas dibujaba unas cuantas nubes nos prometía un día perfecto para pedalear; la carretera dejó atrás las largas rectas y ahora se tornaban en persistentes columpios. El desayuno de frutas tropicales que comimos al pie de unas palmeras ya no sustentaba, el hambre aumentaba mientras pedaleábamos. El medio día se marcaba en el reloj, y en nuestros estómagos, fue entonces cuando apareció nuestro ángel de la guarda del día, Cory y su esposa Liliam estacionaron su vehículo a unos 50 metros delante de nosotros y nos hicieron señas para que paráramos. De inmediato la magia surgió… él nos contó con un especial brillo en sus ojos, que él había hecho una travesía en bicicleta por México hace ya varios años, y recuerda que fue tanta la amabilidad, la ayuda y la solidaridad que recibió en esos meses, que cuando nos vio de inmediato sintió la necesidad de devolverle a la vida aquello que le dieron… una mano amiga. Ambos nos dijeron que querían invitarnos a almorzar, que llegáramos a un restaurante llamado The Bagel Bistro a escasos 10 kilómetros adelante, pues ellos estarían allá. Aceleramos el pedal y en cuestión de una hora o menos logramos dar con el restaurante. Al principio pensábamos que ellos estarían comiendo allí pero para nuestra sorpresa resultaron ser los dueños de ese delicioso festival gourmet como le llaman. Cory es norteamericano pero gracias a que decidió viajar un día en bicicleta eso le hizo cambiar el destino y terminó casándose con Lilian –brasileña- y viviendo en este país tropical. Cory es un consolidado chef que aprendió el arte culinario gracias a su vocación de viajar; y ahora puede hacer sus obras de arte comestibles en su propio restaurante.

una obra de arte culinario de Cory

una obra de arte culinario de Cory

Nos atendieron como reyes, unas cervezas heladas nos recibieron y después de unos minutos varios platillos de colores y aromas insinuantes desfilaban frente a nuestra mesa no solo para deleitarnos el paladar sino también el espíritu. Pero Cory fue aún más allá, cuando estábamos por despedirnos nos tenía otra sorpresa: una noche a cuenta suya en un elegante hotel de la zona. Parece fantasía, a veces increíble y hasta risible, pero el encanto de la bicicleta es así…muchas gracias Cory!!!

mimetismo

mimetismo

encalladas

encalladas

Ricardo Luz y su bocho 1976

Ricardo Luz y su bocho 1976

Y las blancas arenas de Praia do Forte nos retuvieron un par de días más. Ricardo Luz, también sabe lo que es la magia de la bicicleta; él hizo el camino de Santiago de Compostela en España pero a pedal, fueron un par de semanas sin embargo suficiente tiempo para aprender las lecciones que solo sobre dos ruedas se reciben. El trabaja en un lujoso hotel del lugar, ha viajado por el mundo gracias a sus diferentes trabajos en el área de turismo y conoce muy bien lo que un viajero necesita… la ayuda de los demás. Ricardo nos invitó a quedarnos en su casa, así conoceríamos más las hermosas playas, la exuberante vegetación y la libertad de la fauna que aún convive con el ser humano.

Ricardo comparte su espacio con Fofo, un inquieto perro labrador que pasa jugando el día entero con cualquier cosa que pase delante de sus patas. Mientras desayunábamos, era inevitable compartirle un bocadito pues sus penetrantes ojos parecían desear aquel pedazo de pan. Y como a nosotros nos encantan los animales, de inmediato hicimos química con Fofo… y creemos que hasta nos salvó la vida pues una noche que regresábamos a la casa en bicicleta, salieron a ladrarnos muy enojados unos perros vecinos, en eso Fofo que estaba entre ellos nos reconoció y empezó a jugar con nosotros; eso calmó a los otros canes, los cuales dejaron de ladrar; apareció el dueño y los encerró… gracias a Fofo salimos ilesos.

desayunando con Fofo

desayunando con Fofo

Ricardo nos llevó en su consentido “bocho” azul hasta una laguna cercana llamada Aruá, un plácido paraíso donde los monos estrella, los pájaros carpinteros y cientos de especies más se pasean por los frondosos árboles y las altas palmeras. Conforme las horas avanzaban, el sol brillaba con más fuerza y las calmas aguas de la laguna invitaban a refrescarse. Wagner no resistió la tentación y se lanzó a los brazos de Aruá para conquistarla… Ricardo sueña con comprar un terreno frente a ella, construir su casa y vivir en medio de aquel espejo de agua y de aquel paraje verde que la rodea. Sin duda alguna Ricardo logrará cumplir su sueño, su brillante apellido es reflejo de su alma y su nobleza.

laguna Aruá

laguna Aruá

al agua pato

al agua pato

CAMINOS DE ARENA

Nuestro destino más próximo es Aracajú, la capital del Estado de Sergipe, el más pequeño de Brasil, bordeando la costa llegaríamos hasta allá. Una hermosa fotografía de una duna blanca cuyas arenas se bañan con el agua nos motivó a desviarnos del camino tradicional, se trataba de un lugar llamado Cavalho Russo ubicado en una desértica playa. Atrás dejábamos el asfalto y las transitadas carreteras; los caminos de barro y arena marcarían la senda y los pescadores de vida agreste serían nuestros anfitriones por varios días.

llegando a Costa Azul

llegando a Costa Azul

Cocinando frente a la playa

Cocinando frente a la playa

Llegamos a Costa Azul, unas cuantas casas casi fantasmas nos recibieron… un pescador nos permitió acampar en su barraca frente al mar… una especie de ranchito donde en verano se convierte en bar y restaurante… esa noche resultó ser nuestra casa por un día. Empujamos nuestras bicis por la fina y suelta arena, nos preparamos la cena acompañados con la música del embravecido mar y disfrutamos unas horas acostados en la arena mientras contábamos cuantas estrellas se dibujaban en el cielo…

Teníamos que esperar que la marea bajara de madrugada para poder pedalear sobre la playa hasta llegar a Mangue Seco, otro hermoso pueblo pesquero donde no existen calles sino pasos de arena que comunican  las cuadras y casas. Antes de que el sol se despertara, nosotros ya estábamos listos para experimentar por primera vez lo que era pedalear sobre la arena… 28 kilómetros nos separaban de nuestro siguiente destino.

La brisa refrescaba nuestros rostros, el mar seguía cantando su incansable canción y las huellas de nuestras bicicletas se dibujaban en la arena pero pronto la blanca espuma del agua las borraba… 28 kilómetros de absoluta plenitud y libertad!!!

de palmeras y aguas

de palmeras y aguas

Así llegamos hasta Mangue Seco, muchos turistas y curiosos se nos acercaban con rostros incrédulos y frente a nuestros ojos, aquellas dunas de blancas arenas se levantaban hacia el cielo y se derretían hacia el mar. Nunca dimos con el tal Cavalho Russo, parece que estaba muy cerca de donde habíamos pasado la noche anterior; sin embargo, un señor nos había dicho que estaba en Mangue Seco; entonces aprendimos que siempre hay que preguntar a mas de una persona para acertar… como dice el refrán: es de sabios preguntar!!!

embarcando

embarcando

De nuevo tuvimos que empujar nuestras bicicletas para poder avanzar entre esas hermosas dunas de abundantes arenas, cruzar el pueblo que no conoce ni el asfalto ni el concreto hasta llegar al puerto donde tomaríamos una balsa para cruzar el río que divide a Bahía de Sergipe. No sabemos como entraron nuestras bicicletas en aquella pequeña embarcación, su estrecha puerta pareció ensancharse por un momento hasta lograr que nuestros caballos de hierro se aseguraran en su interior.

El viaje sobre el río apenas duro unos 20 minutos y pronto estábamos en el siguiente pueblo pesquero: Pontal. Los trasmallos artesanales, las pequeñas canoas y los pescadores de piel curtida enriquecían el paisaje. Un pueblo de humildes pescadores que se van a dormir apenas el sol se pone y que se levantan antes de que la luz brille en el horizonte. Desayunamos un poco de pan sentados al pie de cualquier sombra y disfrutamos de un pueblo sencillo, agreste y como detenido en el tiempo, donde aún el lechero viaja en burro y la leche se transporta en enormes canastos de paja… una vida que lo tiene todo y no conoce de lujos ni despilfarros.

vidas entre redes y corrientes

vidas entre redes y corrientes

llegó el lechero

llegó el lechero

El barro de nuevo nos marcó el camino, una cabalgata familiar nos topó de frente, nos convidaron de unas cervezas que aplacaron el intenso calor costeño y kilómetros más delante de nuevo el asfalto apareció… con las bicicletas muy sucias pero con nuestros espíritus ensanchados por tantas lecciones de vida aprendidas entre arenas, redes y mareas llegamos a Aracajú!!!

sobre las dunas

sobre las dunas

 

UN PAR DE ASUNTOS MÁS

  • Para todos aquellos que estaban esperando adquirir fotografías de la exposición “Un lente sobre ruedas” que hicimos en Buenos Aires, Argentina, les contamos que ya están en Costa Rica, quedan pocas así que aprovechen y adquieran las que más les gusten y así colaboran con este proyecto de Salvar el Planeta. (vea la sección Colabore con Suramericaencleta)
  • Y para quienes estaban interesados en ver video del salto en paracaídas que hizo Laura hace unas semanas atrás, les dejamos este enlace para que lo disfruten  http://www.youtube.com/watch?v=WcNf5wbefDc