DESDE EL CORAZÓN DE LA AMAZONÍA
Como si fuese una corazonada desde que entremos a la amazonía sabíamos que el llegar de nuevo a Colombia por el trapecio amazónico sería como sentirnos muy cerca de casa y sin duda al traspasar el primer metro del pequeño pueblo de Leticia el olor a arepas, frutas tropicales, escuchar de nuevo música salsa y después de 6 meses poder hablar completamente en español era prácticamente como un trofeo a la hazaña de cruzar completamente el gigante de gigantes: Brasil.
Después de descansar casi tres días y recuperarnos del vaivén del los 8 días en barco estábamos listos para entrarnos al Corazón de la Amazonía.
Nelly Kuiru nkuiru@hotmail.com una atenta funcionaría de la oficina de turismo de Leticia quien se identificó con nuestro proyecto y dado su origen indígena conoce palmo a palmo los secretos de la amazonía, ellas nos hizo tres valiosas recomendaciones las cuales seguimos al pie de la letra.
RESERVA NATURAL TANIMBOCA
Un paseo por su serpentario www.tanimboca.com nos mostró lo rico y diverso del mundo animal que habita en la amazonía, con mucho detalle nos mostraron el gran caimán negro una de las temibles especies que se camuflan en las orillas de los ríos y lagos de la amazonía así como la tortuga prehistórica que esta en vías de extinción y ni que hablar de las decenas de especies de serpientes venenosas así como de la diversidad de colores de las ranas, algunas de ellas con venenos tan potentes que son extraídos para las flechas de servatana para la caza de animales. Este fue un buen preámbulo para lo que se avecinaba en las entrañas de la selva a la que nos adentraríamos.
VALERIE MEIKLE, UNA HIJA DE LA SELVA.
Sus brillantes ojos azules, su cabello rubio, su tez blanca, sus 4 hijos y sus 56 años no fueron obstáculo para que esta Inglesa de espíritu aventurero dejara atrás su vida entre la burguesía Colombiana y decidiera convertirse en una hija de la selva, Valerie con Miguel su compañero de entonces y Diego su hijo menor de 11 años decidieron vivir durante 2 años en la profundidad de la selva amazónica en territorio peruano con los indígenas Secoyas con quienes aprendió el concepto de la sencillez, el valor de lo esencial y recibió también la sabiduría milenaria de a quienes llaman “incivilizados”.
Después de esos invaluables años de convivencia, de rituales celebrados durante miles de años y aproximarse a los mas profundo de su espíritu con las plantas sagradas, Valerie y Miguel decidieron emprender su viaje hacia el corazón del Amazonas. Entonces en 1993 con una pequeña canoa con techo de paja se entregaron a las aguas del río Putumayo río abajo durante 5 meses para llegar al río Amazonas llevando como un único motor sus ganas y sus remos.
“Quien de nosotros a tenido el privilegio de mirar a los ojos un Jaguar de cerca, presenciar el saludo de los delfines por haberle rescatado a un compañero, transitar a puro remo1500 km de una de las zonas más agrestes y solitarias del continente, tomar Yajé en el fondo de la manigua, comer mico y piraña o recibir como regalo una Boa bebe”. Esta expedición de vida Valerie la comparte en su libro “Hacia el corazón del amazonas”, totheamazon@yahoo.ie el cual resume en forma vívida todas sus experiencias acompañado de las ilustraciones por medio del dibujo que el mismo Miguel iba captando a lo largo del recorrido, esto por que habían tomado la decisión inicial de no llevar cámara fotográfica.
Valerie hoy tiene 73 años, vive en comunidad con otras familias y todos amantes de la naturaleza, trabajan por el bien común y son celosos de las 30 hectáreas de reserva natural Cerca Viva. Ella nos hospedó en su casa por dos noches, donde compartimos largas horas de intensa conversa y retroalimentación la cual celebramos como uno de los encuentros más importantes que hemos vivido en el viaje, con una apetecida lata de cerveza Imperial que habíamos reservado para un momento especial, preciado líquido que nos había sido obsequiado por una familia costarricense que habíamos conocido en Río de Janeiro.
Sin duda alguna el haber conocido a Valerie ha sido un hito en nuestro viaje por que nos compartió como se vive en la profundidad de la selva amazónica, hoy llevamos su libro en nuestras alforjas como un tesoro invaluable de algo que ahora es muy difícil de alcanzar. Su experiencia nos sirvió de antesala a nuestro encuentro con la comunidad indígena que visitaríamos.
NEA IPEGÜGÜ: BIENVENIDOS A MACEDONIA.
A 58 km río arriba sobre el río Amazonas se encuentra esta comunidad indígena llamada Macedonia debido a que en los años 70 la mayoría de sus fundadores eran de apellido Macedo, ellos viven a la ribera del río con todo lo que el les proporciona han logrado crear una comunidad organizada, bastante auténtica y ejemplar.
Macedonia está compuesta por 700 personas de tres etnias o tribus diferentes, la mayoría son Tikunas, le sigue los Kocama, y luego los Yagua pero a todos lo que los une es que son de la misma religión ya que esta comunidad así como la gran mayoría de las comunidades accesibles han sido evangelizadas, sin embargo pese a su fe cristiana han logrado mantener un equilibrio entre sus ancestrales costumbres y tradiciones y su credo religioso.
Mientras la mayoría del pueblo se dedica a la artesanía otros cultivan sus chacras y pescan en el río, lagos y afluentes. Esta forma de organización social les ha funcionado al grado de ser hoy una comunidad esforzada y pionera por la lucha y rescate de sus lenguas nativas.
RAMÓN Y ZOILA…UN ENCUENTRO CON LA SER INDÍGENA
Desde el primer momento en que arribamos a esta comunidad y explicamos nuestro propósito de conocer la profundidad de la selva y convivir con la sabiduría milenaria de los clanes indígenas, se nos abrieron las puertas de forma totalmente desinteresada, fue así como Ramón y Zoila nos invitaron al seno de su casa y su familia, con ellos pasamos 3 aleccionadoras noches donde vivimos de cerca como se organizan y funcionan las familias indígenas. Muy temprano Ramón va a su chacra o como nosotros decimos tierra de cultivo a traer el infaltable plátano verde, la exquisita yuca y algún otro producto que la tierra les da; y mientras Zoila mantenía su fogón de leña siempre encendido. Preparaba el arroz blanco y freía pescados de diferentes sabores y colores y hacia hervir la yuca y el plátano Ramón a veces acostado en la hamaca o sentado en un tronco de madera que le servía de silla nos relataba sin reservas ni complejos las costumbres más intimas de su cultura, tales como la ceremonia matrimonial de los Kocama, el pacto de sangre que realiza la joven pareja que se casa y la consumación carnal de procreación que celebran en chacra de cultivo de la pareja recién casada, esto es mas que procrear es un verdadero ritual para la fertilidad de la mujer y la tierra que les dará de comer.
Estos relatos entre otros aspectos básicos de la vida nos entretuvieron por horas.Nos enseñaron a lavar ropa en una pequeña quebrada cerca de su casa, nos bañamos todos los días en las tibias aguas del río Amazonas a la luz de la luna o con un domo de estrellas como testigos y hasta nos enseñaron las destrezas básicas para casar con arco y flecha.
Ramón al ver que estábamos tan profundamente interesados en cada tema que conversamos nos invitó a realizar una caminata por la profundidad de la selva virgen amazónica, allí nos explicó los secretos y usos medicinales que le dan a cada planta pero ese sagrado encuentro fue realmente intenso, por un lado vivimos lo que podríamos describir como una gigante máquina de vida, en la que cada metro que se avanza es una sinfonía de olores, colores, formas y sonidos que detenían nuestro paso, es realmente difícil describir la intensidad que palpita a lo unísono sin detenerse jamás, cada flor, cada planta, cada árbol, cada insecto está en perfecta armonía, conviven como si fuese una sincronía regida únicamente por naturaleza. No podemos transmitir todos sentimientos que llegamos a tener, pero lo único que podemos compartir son las imágenes captadas con nuestro lente desde el corazón de la Amazonía.



































Wag y Lau,
Buen Camino por la Amazonia!!!
Que belos fotos valen mas que 1000 palabras.
um abraça da Praia do Forte, Bahia, Brasil
Boas pedaladas…
Aquela de la india com el papagaio esta linda e de la Borboleta de multicores impressionante!!!
Imposible encasillarnos y pensar que el Amazonas era deforestación descontrolada y «fábrica clandestina de dinerito»… Qué belleza de fotos!, qué ejemplo de personas!, qué experiencia más relajante después de ciertas vivencias no muy gratas del norte de Brasil, hasta se les siente otros ánimos!!, Que estos últimos y pocos días de viaje, vengan llenos de momentos inolvidables!!! Les quiero mucho!
Me alegra mucho que esten bien, da mucha alegria ver su correo sus historis pero a la vez tristeza, de saber cosas que nos estan aectando y de hecho en nuestro pais, no pudimos ir al bingo, porque mi madre estuvo un poco enferma, de hecho no habia tenido tiempo de ver su recorido pero me alegra mucho ver que los dos estan muy bien esperando en el Señor, terminen ese viaje muy bien, verlos pronto ya acá en casa, se les quiere mucho y siempre estan en las oraciones de mi madre.
Já se passaram 2 meses que nos encontramos ,que bom ter notícias de vocês e saber que seguem pedalando forte. Estou descobrindop o Brasil através do pedal de vocês. Muito Lindo!
Sigan pedalando , buen viaje!
Alice -Olinda/PE
impresionantes fotografias! cuanto desearia una experiencia asi!